Aprender enseñando…

Cuando se comienza a leer libros se aprende mucho. Cuando se aprende a leer a las personas se aprende todo. 

Me resulta difícil expresar ideas públicamente, pero sin duda cada vez que noto que mis interlocutores entran en el ritmo y podemos llevar un diálogo en donde fácilmente puedo conversar, reír e intercambiar ideas siento que estoy entrando en un mundo totalmente apasionante. 
Creo que la forma más bella de pasar la vida es leyendo historias humanas que están cargadas de pasión, locura y maravilla. Todos tenemos una forma peculiar de pasar por el mundo y aunque quisiéramos que sea de la mejor manera siempre habrá alguien a quien no les guste. 
En mi caso, enseñar es una de las actividades que me está gustando. Llega el momento en el que el silencio invade en quienes escuchan la exposición de una idea, de un concepto o de una experiencia me doy cuenta que esa historia tal vez ya vivida por mi parte ahora le podría servir para conducirse por la vida. 
En las clases que hasta ahora he podido dar soy consciente que más que dar pautas para que sepan tener todas las respuestas me interesa que cada uno pueda, utilizando sus categorías mentales, sacar una conclusión ya que cada vida tiene una forma de desarrollarse muy distinta, aunque hayan coincidencias entre uno y otro ser humano. 
Pienso que las respuestas absolutas por lo general son una excusa agobiante que trata de extralimitar a quien quisiera pensar de manera libre, limpia y lúcidamente. 
La vida es el mejor de todos los misterios y no podríamos encerrarlo en respuestas ya practicadas sino aventurarse a la re-flexión que es inmensamente más rica que la respuesta decidida y determinante en un determinado momento.
Mirar a los ojos y ver que dentro del alma de cada ser humano hay muchos misterios por descubrir nos podrá ayudar a mirar nuestra propia condición; si es mayor para pensar que ellos podrían iluminarte con su experiencia y si son menores que andan buscando centelleos de verdad para poder encaminar su vida. 
Esa es la razón por la que enseñar es una gran responsabilidad ya que si no se hace de manera consciente podríamos terminar por dar conocimientos que confunden, que aturden, aburren y peor aún que no dejan crecer.
Religiosos y religiosas franciscanas en la clase de Admoniciones de San Francisco de Asís
Vivo convencido que el mayor logro de enseñar es que se aprende mucho. Dando es como se recibe, decía el Santo de Asís, enseñando es como se aprende podría agregar al estribillo antes citado. Cuando uno se expone ante los demás comienza a trabajar la propia persona, el propio carácter. No basta con exponer ideas, es hacer que esta idea tenga sentido y tomar una postura para defenderla o rechazarla ya que de eso depende el éxito de una buena lección. 

En mi recetario de respuestas a interrogantes obvias están las preguntas sin descuidar que todas ellas están hechas basadas en principios y no en el soberbio capricho de romperles la cabeza. Las preguntas existenciales ayudan a mis semejantes como a mí a desencadenar las opiniones que no son otra cosa que vistas de diferentes ángulos las cuales ayudan a integrar una imagen más clara del tema en cuestión. 

Ve más claro y más nítido quien sube a un lugar privilegiado y capta el panorama de modo más amplio. Subir a este lugar privilegiado se consigue por medio del diálogo, de la lectura, de la exposición de ideas y por medio de la meditación personal. 

Para aprender:

  • Escucha… y no te justifiques
  • Lee… y sorpréndete
  • Conversa… equivócate, pide disculpas, pide por favor y agradece
  • Observa… y comienza a imaginar qué sucedería una realidad opuesta a la que estás viendo
  • Investiga… sin prejuicios
  • Especula… pero no te cierres a tus supuestas conclusiones
  • Experimenta… considerando que siempre hay límites
  • Concluye… deja siempre un espacio para una posibilidad distinta y… solo después vuelve a comenzar. 

Con éste modo de actuar podrás aprender lo necesario para que al final de la jornada puedas pedir consejos y seguir teniendo ganas de seguir aprendiendo. 

Es por eso que escribo… para aprender y ojalá alguien me corrigiera. 
Con afecto AVD