El Secreto mesiánico

«Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió mucha gente de Galilea. Al enterarse de lo que hacía, también fue a su encuentro una gran multitud de Judea, de Jerusalén, de Idumea, de la Transjordania y de la región de Tiro y Sidón.

Entonces mandó a sus discípulos que le prepararan una barca, para que la muchedumbre no lo apretujara. Porque, como curaba a muchos, todos los que padecían algún mal se arrojaban sobre él para tocarlo. Y los espíritus impuros, apenas lo veían, se tiraban a sus pies, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Dios!».

Pero Jesús les ordenaba terminantemente que no lo pusieran de manifiesto» (Mc 3,7-12).

 

La multitud que busca a Jesús recurre a él a causa de su fama como obrador de milagros. Esa misma gente es la que contribuye a que la fama de Jesús crezca aún más:

«Jesús les mandó que a nadie se lo contaran. Pero cuanto más se lo prohibía, tanto más ellos lo publicaban» (Mc 7,36).

Este amplio radio de transmisión fuera del grupo de los discípulos (Judea, Idumea, la Transjordania y la región de Tiro y Sidón), probablemente se habría interesado por los aspectos más sensacionales de la actividad de Jesús, y habría desatendido los puntos centrales del mensaje del Evangelio, a los que estaban ligados los milagros, como la vinculación entre sanación y conversión.

El Evangelio de Marcos habría integrado algunos relatos de divulgación popular, que reflejaban la creencia general en los milagros. Pero a la vez muestra a un Jesús que se opone a tal tipo de divulgación.

  • El «secreto mesiánico» de Jesús buscaría corregir una imagen suya que fascinaba, no sólo a la multitud del pueblo, sino también a muchos en la comunidad de los discípulos.
  • Marcos integra estas tradiciones populares en su Evangelio, pero combina dichos relatos con la decisión de seguir a Jesús, que incluye la pasión. Sólo así los milagros alcanzan su pleno significado y la curación llega a ser verdadera salvación para el hombre.

Agenda del Papa Francisco en Perú -18 al 21 de enero 2018-

JUEVES 18 DE ENERO: LIMA

5:20 p.m. Llegada del Papa Francisco al Grupo Aéreo N° 8: El presidente Pedro Pablo Kuczynski recibirá al Papa Francisco. Ceremonia de bienvenida
– Av. Faucett
– Av. La Marina
– Av. Sucre
– Av. Brasil
– Plaza Bolognesi
– Av. Guzmán Blanco
– Av. Salaverry
6:20 p.m. Llegada a la Nunciatura Apostólica donde pernoctará

VIERNES 19 DE ENERO: PUERTO MALDONADO – LIMA

8:05 a.m. Salida de la Nunciatura Apostólica rumbo al Grupo Aéreo N°8 para viajar a Puerto Maldonado.
– Av. Salaverry
– Av. Guzmán Blanco
– Av. Colón
– Av. Wilson
– Av. Nicolás de Pierola
– Av. Colonial
– Av. Faucett

8:30 a.m. Llegada Grupo Aéreo N°8 – Salida en avión de Lima para Puerto Maldonado

10:15 a.m. Llegada al aeropuerto de Puerto Maldonado

10:30 a.m. Encuentro con los pueblos de la Amazonia en el Coliseo Regional Madre de Dios. Discurso del Santo Padre

11:30 a.m. Encuentro con la población en el Instituto Jorge Basadre. Saludo del Santo Padre

12:15 p.m. Visita al Hogar Principito. Saludo del Santo Padre

1:15 p.m. Almuerzo con los representantes de los pueblos de la Amazonia en el Centro Pastoral Apaktone

2:35 p.m. Salida en avión hacia Lima

4:10 p.m. Llegada a Grupo Aéreo N°8 (Lima) desde Puerto Maldonado

4:20 p.m. Visita a la capilla de la base aérea
-Salida rumbo a Palacio de Gobierno
– Av. Faucett
– Av.Colonial
– Av. Nicolás de Piérola
– Av. Tacna
-Jirón Conde de Superunda.

4:45 p.m. Llegada a Palacio de Gobierno: Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el patio de Honor del Palacio de Gobierno. Discurso del Santo Padre.

5:15 p.m. Visita de cortesía al Presidente en el Salón de los Embajadores del Palacio de Gobierno.

5:45 p.m. Salida de Palacio de Gobierno rumbo a Iglesia San Pedro.
– Jr. Junín
– Jr. Lampa
– Jr. Áncash
– Plazuela de San Francisco
– Jr. Azángaro

5:55 p.m. Llegada a Iglesia San Pedro: Encuentro privado con los miembros de la Compañía de Jesús en la iglesia de San Pedro.

6:45 p.m. Salida de Iglesia de San Pedro y regreso a la Nunciatura Apostólica.
– Jr. Azángaro
– Jr. Cusco
– Jr. Emancipación
– Av. Tacna
– Av. Wilson
– Av. 28 de Julio
– Av. Salaverry
7:00 p.m. Llegada a la Nunciatura Apostólica

SÁBADO 20 DE ENERO: TRUJILLO – LIMA

7:10 a.m. Salida rumbo al Grupo Aéreo N°8 para viaje a Trujillo
– Av. Salaverry
– Av. Guzmán Blanco
– Av. Colón
– Av. Wilson
– Av. Nicolás de Pierola
– Av. Colonial
– Av. Faucett
7:40 a.m. Llegada a Grupo Aéreo N°8

9:10 a.m. Llegada al aeropuerto de Trujillo

10:00 a.m. Santa Misa en la explanada costera de Huanchaco. Homilía del Santo Padre.

12:15 p.m. Vuelta en papamóvil por el barrio “Buenos Aires”.

3:00 p.m. Breve visita a la Catedral.

3:30 p.m. Encuentro con los sacerdotes, religiosos/as, seminaristas de las circunscripciones eclesiásticas del norte de Perú en el Colegio Seminario SS. Carlos y Marcelo. Discurso del Santo Padre.

4:45 p.m. Celebración Mariana – Virgen de la Puerta en la Plaza de Armas. Discurso del Santo Padre.

6:15 p.m. Salida en avión para Lima

7:40 p.m. Regreso a Lima
– Av. Faucett
– Av. Colonial
– Av. Nicolás de Piérola
– Av. Wilson
– Av. Colón
– Av. Guzmán Blanco
– Salaverry
8:00 p.m. Llegada a Nunciatura Apostólica

DOMINGO 21 DE ENERO: LIMA

8:50 a.m. Salida de Nunciatura Apostólica rumbo a Las Nazarenas
– Av. Salaverry
– Av. Guzmán Blanco
– Av. Colón
– Av. Wilson
– Av. Tacna

9:15 a.m. Llegada a Iglesia de las Nazarenas: Oración de la Hora Media con las religiosas de vida contemplativa en el Santuario del Señor de los Milagros. Homilía del Santo Padre.

10:10 a.m. Partida rumbo a la Catedral de Lima.
– Av. Tacna
– Jr. Conde Superunda

10:30 a.m. Llegada a la Catedral de Lima: Oración ante las reliquias de los santos peruanos en la catedral de Lima. Oración del Santo Padre.

10:50 a.m. Encuentro con los obispos en el Palacio Arzobispal. Discurso del Santo Padre.

12:00 p.m. Ángelus del Santo Padre en la Plaza de Armas.

12:15 p.m. Salida de Catedral de Lima.
– Jr. Carabaya
– Jr. Cuzco
– Av. Tacna
– Av. Wilson
– Av. 28 de Julio
– Av. Salaverry
12:30 p.m. Regreso a la Nunciatura Apostólica: Almuerzo con el séquito papal en la nunciatura apostólica.

MISA EN BASE AÉREA DE LAS PALMAS

3:20 p.m. Partida a la Base Aérea Las Palmas de Surco
– Av. Salaverry
– Av. Cuba
– Av. Petit Thouars
– Av. Diagonal
– Av. Alfredo Benavides
– Av. República de Panamá
– Ovalo Balta
– Av. Balta
– Plaza Butters
– Av. Jorge Chávez
3:40 p.m. Llegada a la Base Aérea de Las Palmas

4:00 p.m. Misa oficiada por el Santo Padre.

6:00 p.m. Salida de La Base Aérea de Las Palmas rumbo a Grupo Aéreo N°8
– Av. Jorge Chavez
– Plaza Butters- Av. Balta
– Ovalo Balta
– Av. República de Panamá
– Vía Expresa
– Av. Javier Prado
– Av. Sánchez Carrión
– Av. La Marina
– Av. Faucett
6:45 p.m. Llegada al Grupo Aéreo N°8 y partida rumbo Salida en avión para Roma/Ciampino.

Dichosa tú por haber Creído

«En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.

Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: «¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor».

María dijo entonces: «Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi salvador, porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso he hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo!

Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen.

Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón.

Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes.

Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.

Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre».

María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa» (Lc 1,39-56).



Cuando Isabel recibe el saludo de María, el movimiento de su hijo, Juan el Bautista, es un salto de alegría, un estremecimiento de felicidad (cf. Lc 6,23), mientras que su madre es colmada por el Espíritu Santo y se hace profetisa. La primera voz humana en profetizar en el Nuevo Testamento es una voz de mujer, al igual que las mujeres serán las primeras mensajeras de la resurrección.

La visitación es la escena del contagio del gozo y del don del Espíritu Santo. Apenas ha recibido el mensaje del ángel, María se apresura a visitar a su pariente y vivir con ella una efusión inaugural del Espíritu profético. Su marcha es también una respuesta de su fe a la gracia.

La palabra profética de Isabel es en primer lugar una bendición. Entre todas las mujeres, María es objeto de una bendición especial, la que hace de ella la Madre del Mesías, el Bendito por excelencia. Isabel hace también un acto de fe, porque ve ya en la madre de Jesús la madre de su Señor. Parece reconocer en ella una presencia divina que está portando. Sus palabras recuerdan las de David al recibir el Arca de la Alianza en su casa:

«¿Cómo va a entrar en mi casa el Arca del Señor?» (2 Sam 6,9).

Isabel pronuncia después la primera bienaventuranza, la de la fe: María es bienaventurada porque ha creído que iba a ser la madre del Mesías. Así lo confirmará Jesús durante su ministerio. María no es proclamada feliz por haber llevado a Jesús en su seno o por haberlo amamantado, sino más bien por «escuchar la Palabra de Dios y practicarla» (Lc 11,28).

María, por su parte, proclama en un cántico su lugar en la historia: como humilde sierva del Señor, el Todopoderoso ha hecho grandes cosas en ella. Por eso ella proclama que todas las generaciones la llamarán bienaventurada, por haber creído en las promesas hechas por Dios a su pueblo. Siguiendo la tradición bíblica, proclama que Dios visita a los humildes, los pobres y los hambrientos, para llevar a cumplimiento, en ellos y por medio de ellos, las promesas de los profetas.

Allí se fundamenta la alabanza a Dios que la Iglesia de todos los tiempos ha invitado a cantar cada tarde por el don recibido por María. Ésa es también la razón por la cual tantas personas han buscado en ella consuelo, reconociendo en ella un rostro de maternal ternura y compasión.

Martín de la Caridad

Martín, con el ejemplo de su vida, nos demuestra que es posible conseguir la salvación y la santidad por el camino que Cristo enseña: si ante todo amamos a Dios de todo corazón, con toda nuestra alma y con toda nuestra mente; y, en segundo lugar, si amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

Por lo cual, ante todo, Martín, ya desde niño, amó a Dios, dulcísimo Padre de todos: y con tales características de ingenuidad y sencillez que no pudieron menos que agradar a Dios.

Posteriormente cuando entró en la Orden Dominicana, de tal modo ardió en piedad que, no una sola vez, mientras oraba, libre su mente de todas las cosas, parecía estar arrebatado al cielo. Pues tenia en su corazón bien fijo lo que Santa Catalina de Sena había afirmado con estas palabras: “Es normal amar a aquel que ama. Aquel que vuelve amor por amor puede decirse que da un vaso de agua a su Creador” (Carta número 8 de Santa Catalina). Después de haber meditado que Cristo padeció por nosotros…, que llevó en su cuerpo nuestros pecados sobre el madero, se encendió en amor a Cristo crucificado, y al contemplar sus acerbos dolores, no podía dominarse y lloraba abundantemente. Amó también con especial caridad al augusto Sacramento de la Eucaristía al que, con frecuencia escondido, adoraba durante muchas horas en el sagrario y del que se nutría con la mayor frecuencia posible. Amó de una manera increíble a la Virgen María, y la tuvo siempre como una Madre querida. Además, San Martín, siguiendo las enseñanzas del Divino Maestro, amó con profunda caridad, nacida de una fe inquebrantable y de un corazón desprendido a sus hermanos. Amaba a los hombres porque los juzgaba hermanos suyos por ser hijos de Dios; más aún, los amaba más que a sí mismo, pues en su humildad juzgaba a todos más justos y mejores que él. Amaba a sus prójimos con la benevolencia propia de los héroes de la fe cristiana.

Excusaba las faltas de los demás; perdonaba duras injurias, estando persuadido de que era digno  de mayores penas por sus pecados; procuraba traer al buen camino con todas sus fuerzas a los pecadores; asistía complaciente a los enfermos; proporcionaba comida, vestidos y medicinas a los débiles; favorecía con todas sus fuerzas a los campesinos, a los negros y a los mestizos que en aquel tiempo desempeñaban los más bajos oficios, de tal manera que fue llamado por la voz popular Martín de la Caridad. Hay que tener también en cuenta que en esto siguió caminos, que podemos juzgar ciertamente nuevos en aquellos tiempos, y que pueden considerarse como anticipados a nuestros días. Por esta razón ya nuestro predecesor de feliz memoria Pío XII nombró a Martín de Porres Patrono de todas las instituciones sociales de la República del Perú.

Con tanto ardor siguió los caminos del Señor que llegó a un alto grado de perfecta virtud y se inmoló como hostia propiciatoria. Siguiendo la vocación del Divido Redentor, abrazó la vida religiosa para ligarse con vínculos de más perfecta santidad. Ya en el convento no se contentó con guardar con diligencia lo que le exigían sus votos, sino que tan íntegramente cultivó la castidad, la pobreza y la obediencia que sus compañeros y superiores lo tenían como una perfecta imagen de la virtud.

La dulzura y delicadeza de su santidad de vida llegó a tanto que durante su vida y después de la muerte ganó el corazón de todos, aun de razas y procedencias distintas; por esto nos parece muy apropiada la comparación de este hijo pequeño de la nación peruana con Santa Catalina de Sena, estrella brillante también de la familia dominicana, elevada al honor de los altares hace ya cinco siglos: ésta, porque sobresalió por su claridad de doctrina y firmeza de ánimo; aquél, porque adaptó sus actividades durante toda su vida a los preceptos cristianos.

Venerables hermanos y queridos hijos. Como ya hemos afirmado al comienzo de nuestra homilía, juzgamos muy oportuno el que este año en que se ha de celebrar el Concilio, sea enumerado entre los santos Martín de Porres. Pues la senda de santidad que él siguió y los resplandores de preclara virtud con que brilló su vida, pueden contemplarse como los frutos saludables que deseamos a la Iglesia católica y a todos los hombres como consecuencia del Concilio Ecuménico.

Porque este santo varón, que con su ejemplo de virtud atrajo a tantos a la religión, ahora también, a los tres siglos de su muerte, de una manera admirable, hace elevar nuestros pensamientos hacia el cielo. No todos, por desgracia, comprenden cómo son precisos estos supremos bienes, no todos los tienen como un honor; más aún, hay muchos que siguiendo el placer y el vicio los desestiman, los tienen como fastidiosos, o los desprecian. ¡Ojalá que el ejemplo de Martín enseñe a muchos lo feliz y maravilloso que es seguir los pasos y obedecer los mandatos divinos de Cristo!

Venerables hermanos y queridos hijos. Tenéis trazada a grandes rasgos la imagen de este santo celestial. Miradla con admiración y procurad imitar en vuestra vida su excelsa virtud. Invitamos a esto especialmente a la juventud animosa que hoy se ve rodeada de tantas insidias y peligros. Y que especialmente el pueblo peruano para Nos tan querido emule sus glorias en la religión católica, y por la intercesión de San Martín de Porres, produzca nuevos ejemplos de virtud y santidad. Amen, Jesús.

De la homilía pronunciada por el Papa Juan XXIII en la Canonización de San Martín de Porres

Solo merece la BENDICION quien aprendió a AGRADECER

A Dios le Agrada nuestra Gratitud

“Bendice, alma mía, al Señor,
el fondo de mi ser, a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor ,
nunca olvides sus beneficios.
Él, que tus culpas perdona,
que cura todas tus dolencias,
rescata tu vida de la fosa,
te corona de amor y ternura,
satura de bienes tu existencia,
y tu juventud se renueva como la del águila.”
Salmo 102

Antes que la Petición está la acción de Gracias. La acción de Gracias es la petición agradecida.

Creo que de todos los salmos de la Biblia, los que más hacen meditar, reflexionar son los salmos de Acción de Gracias.

Agradecer es el acto más poderoso y convincente que se puede elevar al cielo.

Las personas que tienen la espiritualidad más elevada son aquellas que generalmente están agradecidas por los pequeños detalles, por aquello que cuenta poco para una persona soberbia.

Cuando ven lo que han recibido siempre lo miran bajo la lupa que lo agiganta todo y al momento de mirar lo que han hecho ellos por los demás siempre les parecerá insuficiente.

Por la vida voy encontrando personas que tienen una facilidad única para ser gratos con sus semejantes, con su Creador, con sus Progenitores y con todo el ambiente que les rodea y éstas fácilmente son felices porque han sabido experimentar que no es necesario lo extraordinario para alcanzar la plenitud. El mayor secreto descubierto es que lo Simple y lo Sencillo es el lenguaje más maravilloso y divino del que se sirve Dios para manifestar su Grandeza y su Amor.

Así como hay personas que han encontrado el secreto para estar agradecidos, hay otros que por tan grandes regalos puedan encontrar en la vida no son capaces de decir un simple gracias que en vez de empequeñecerlos les haría grandes. Éstas personas por lo general viven codiciando los bienes ajenos, tienen envidia de lo que otros tienen y se ponen siempre como un obstáculo y nunca como los que propician un ambiente en donde reine la tranquilidad y la armonía. La lucha es su lenguaje, el menoscabar a sus semejantes es su argumento, el eterno descontento es su pan de cada día y la infelicidad es la consecuencia de sus actos.

Pienso que si alguien no aprendió a agradecer y no está dispuesto a reconocer que todo lo que es y lo que tiene es Gracia está condenado a pasar por la vida sin hacer sombra ni sendero. Aquél que no agradece no merece la bendición ya que el mañana es consecuencia del hoy como el hoy fue consecuencia del ayer.

La persona que no es capaz de arrodillarse ante su Creador no merece absolutamente nada.

Los que todo lo recibieron y en vez de reconocer que están en la obligación moral de estar agradecidos y se han convertido  en exigentes, la vida misma les privará incluso de lo que creen tener y cuando vuelvan a donde comenzaron se darán cuenta que teniéndolo todo no fueron capaces de agradecer; ahora que teniendo solo lo necesario están en la obligación de mostrar Gratitud ya que de lo contrario nunca alcanzarán Bendición.

Vivo convencido de que todo lo que soy y lo que tengo es gratuidad y si no fuera por el amor De Dios poco contaría para el mundo.

  • Lo que soy y lo que tengo es Gracias a DIOS. 
  • Lo que he alcanzado (títulos o méritos) es gracias a los hijos De Dios que estuvieron ahí para apoyarme. 
  • La salud que gozo es producto de una disciplina que mis semejantes me inculcaron para ser ordenado en mi cuidado personal.
  • La vida espiritual que me sostiene lo debo a los buenos ejemplo de personas amaron, lucharon y vivieron de la mejor manera posible; dignos de ser recordados. 
  • Las virtudes las debo todas y cada una a mis familiares, mis defectos son elaboración propia. 
  • Las oportunidades para conocer el mundo cercano y lejano lo debo a la gracia De Dios que siempre ha estado ahí dándome a raudales aquello que simplemente no lo merezco. 
  • No tengo de qué jactarme ya que todo lo he recibido por esfuerzo, por insistencia y por misericordia. 

Hasta hoy solo me sale del corazón el decir Gracias a Dios y a la Vida por todo el bien que he recibido. Gracias Dios por todo lo que recibiré de ahora en adelante sé que será mejor de lo que yo lo estoy esperando e imaginando. Dios si me priva de algo es porque me va a regalar aquello que realmente necesito. Él sabe que aún sigo siendo el niño caprichoso que busca su conveniencia pero por amor me corrige en el momento correcto, justo cuando Él quiere. 

Gracias por todo Señor…

Feliz y bendecida semana para todos 

Con afecto AVD

Hablando… se soluciona muchas cosas (casi todo)

  • 💬 Hola, te estoy llamando porque las cosas se han complicado.
  • 🎣 ¿Qué ha sucedido?
  • 💬 Yo nunca pensé eso de ti, pero prefiero que todo lo que cuentan de ti sea mentira. Pero por el momento no quisiera ni siquiera verte.
  • 🎣 ¿No entiendo de qué me estás hablando?
  • 💬 No trates de disimular que ya sé todo de Ti, todo lo que has hecho.
  • 🎣 Me gustaría que pudiéramos conversar personalmente
  • 💬 Y todavía ¿no te da un poco de vergüenza que quieres conversar conmigo?
  • 🎣 La verdad no, por eso es que quisiera conversar y si es posible despejar las dudas que estamos teniendo mutuamente.
  • 💬 Espero que no sea una de tus escapatorias bien inventadas. 

(No fueron inventadas las excusas y ha comenzado la conversación… todo tiene un inicio difícil, pero cuando los interlocutores se abren al diálogo la interpretación de una misma acción puede ser muy distinta de lo que se pensó en otro momento)

Todos podemos tener un punto de vista distinto de la realidad. Las razones de cómo vemos la realidad tiene mucho que ver de los anteojos por los que estamos mirando.

Hace algunos días me ha tocado ser interlocutor de muchas entrevistas familiares, de negocios, resolución de conflictos, etc., y me quedo sorprendido la capacidad que puede tener la palabra para poder solucionar los problemas más difíciles.

Cuando llegaba el momento previo al encuentro embarga el miedo, la incertidumbre y a veces el desánimo de no enfrentar nuestra propia realidad y si es que no tenemos el valor para hacerlo terminamos huyendo o postergando para no sé cuando.

Hablar nos hace conectar con el otro, nos expone ante los demás de manera que lo que yo pienso los demás pueden saberlo. Hablar bien nos hace más humanos. Es tarea de todos los días ya que nuestras relaciones no es de un día, es de un encuentro incontable de oportunidades y los desafíos serán de la misma manera innumerables.

Hablar nos compromete. Hablar nos hace más humanos porque nos hace salir de nuestra mediocridad y nos manifestamos con aquello que es propio del ser humano: hablar.

Ante un problema:
El que no sabe y es un ignorante,
el que sabe y no dice nada es un miserable,
el que no sabe y dice algo es un criminal,
el que no sabe y no dice nada es un irresponsable con la realidad y
el que no quiere saber por no querer involucrarse con la realidad es poco humano.

Cuando por fin pude enfrentar mi propia realidad, mis propios desafíos y mis propios miedos hablando; encontré que tenía más temores que seguridades, que tenía más prejuicios de lo habitual y lo que pensaba que la otra persona podría tomarlo a mal ha sido un fantasma de humo que me estaba destruyendo y ahora creo que cada diálogo que he sostenido es una posibilidad para creer que la vida podría ser mejor cuando se comunica, cuando se dialoga, cuando se abre la puerta de la vida hacia los demás.

A los demás no los mires solo por la ventana de su vida, ve y toca la puerta y entabla un diálogo, apela al mejor argumento y ve decidido a respetar la postura de la otra persona lo cual implica que hay que estar dispuesto a perder. Cuando estés dispuesto a renunciar a un argumento menos sólido con respecto al de la otra persona verás que tu crecimiento es inevitable ya que escuchando se aprende, dialogando se limpia el paisaje, hablando nos hacemos entender que llevamos en el pecho un corazón que siente y en la cabeza un cerebro que piensa y un espíritu que urde armoniosamente estos sentimientos/pensamientos para exponerlos a los demás.

Al final me puedo dar cuenta que, cada vez que hablo con alguien, siempre salgo ganando 😃😄😃😄:
Ganando experiencia,
ganando amistades,
ganando correcciones,
ganando historias apasionantes,
ganando vida cualificada…

ganando tiempo bien compartido.

Hablando se solucionan problemas y basta con ser claros en los argumentos y corteses en el trato podremos ver que estamos configurados por palabras y dependerá nuestro medio en el que nos movemos de cuán agradable o desagradable lo hagamos en la medida que tratemos de la mejor manera posible a nuestros semejantes.

Nunca tengas miedo de hablar:
Si preguntas en clase, podrás tener una respuesta o no, pero te diste cuenta que te faltaba aprender.
Si expones tus dudas a tu pareja podrás hacerle saber que te importa y tú eres importante.
Si hablas de un tema y te faltan argumentos, para la próxima tendrás en cuenta que los demás tienen posturas más sólidas y podrías prepararte mejor.
Si hablas con aquellos que aparentan ser malgeniados podrás darte cuenta que a veces la ternura también está encapsulada en frascos no tan agradables.
Si hablas con los demás podrás encontrar lo que buscas o ayudar en lo que buscan los demás.

Los que no hablan por lo general tienen miedo a no tener la razón.

Que tengas un bendecido día… AVD

Los Viñadores asesinos… Mt 21, 33-46

«Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. 

Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: “Respetarán a mi hijo”. 

Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: “Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia”. Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron. 

Cuando vuelve el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?». 

Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo». 

Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras: “La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos”? Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos».

Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta» (Mt 21,33-43.45-46).

Israel, la Viña de YHWH

El comienzo de la parábola es deliberadamente evocador de una imagen usada en la Escritura: DIOS formó al pueblo de ISRAEL como se planta una VID. El Salmista ruega a Dios en su oración que no deje en manos de los enemigos al pueblo que en pasado rescató de la esclavitud y guió hasta Canaán:

«Tú sacaste de Egipto una vid, expulsaste a los gentiles y la plantaste; le preparaste el terreno, echó raíces y llenó toda la región… ¿Por qué has derribado sus cercos para que puedan saquearla todos los que pasan? … Vuélvete, YHWH de los ejércitos, observa desde el cielo y mira: ven a visitar tu vid, la cepa que plantó tu mano, el retoño que tú hiciste vigoroso» (Sal 80,9-10.13.15-16).

Por su parte los profetas describen la infidelidad del pueblo a la Alianza con Dios como una falta de fructificación de una vid muy cuidada:

 «Mi amigo tenía una viña en una loma fértil. La cavó, la limpió de piedras y la plantó con cepas escogidas; edificó una torre en medio de ella y también excavó un lagar. El esperaba que diera uvas, pero dio frutos agrios. La viña de YHWH de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantación predilecta. ¡El esperó de ellos equidad. y hay efusión de sangre; esperó justicia, y hay gritos de angustia!» (Is 5,1-2.7)

Los arrendatarios

Jesús comenzó el relato de modo idéntico a Isaías. Sin embargo introdujo una importante variación en la metáfora: la VIÑA de Dios continúa siendo Israel, pero no carece de frutos ( = buenas obras). En el Evangelio la crítica irá dirigida a los LABRADORES que debían cultivarla.

El tema de la parábola de Jesús refleja una situación frecuente por entonces. Muchas personas debían vender sus tierras a causa de las deudas. Y terminaban trabajando su campo, ya no como propietarios, sino como ARRENDATARIOS de algún terrateniente ausente que lo había adquirido. Así se quejaban ante el gobernador Nehemías unos siglos antes:

«Hemos tenido que hipotecar nuestros campos y nuestras viñas para pagar el tributo al rey. Ahora bien, nuestra carne es como la carne de nuestros hermanos, nuestros hijos son como los de ellos. Sin embargo, nosotros tenemos que someter a esclavitud a nuestros hijos y nuestras hijas, y algunas de nuestras hijas ya han sido abusadas. Y no podemos hacer nada, porque nuestros campos y nuestras viñas pertenecen a otros» (Neh 5,4-5).

Por eso era muy habitual que se juntara un gran RESENTIMIENTO contra aquellos propietarios ausentes. En la parábola los arrendatarios buscan apropiarse de los frutos, primero, y del campo, después.

Los siervos de YHWH

El relato no describe las circunstancias en las que los labradores se convirtieron en arrendatarios. Por eso el oyente no puede contemplarlos como VÍCTIMAS de un sistema social injusto. De haberse incluido ese aspecto, su violencia podía aparecer como justificada.

Pero el interés del narrador, al presentar sólo la REBELDÍA de los arrendatarios, es el de centrar la atención del oyente en la VIOLENCIA de los labradores.

Los destinatarios de la parábola no se sienten involucrados en el relato, como tampoco el rey David se sintió identificado con el rico despiadado que se apropió de la ovejita del pobre (2 Sam 12,1-6). Así expresarán espontáneamente su malestar contra los viñadores, como David lo hizo contra el rico de la parábola que le relató el profeta Natán.

Sin embargo no advierten como el narrador los va involucrando en la historia, como hizo Natán con David. Porque en el lenguaje consagrado de la Escritura los profetas son presentados frecuentemente como SIERVOS de YHWH:

«Desde el día en que sus padres salieron de Egipto hasta el día de hoy, yo les envié a todos mis SERVIDORES los profetas, los envié incansablemente, día tras día» (Jer 7,25).

«YHWH no hace nada sin revelar su secreto a sus SERVIDORES los profetas» (Am 3,7).

«Desde el día en que sus padres salieron de Egipto hasta el día de hoy, yo les envié a todos mis SERVIDORES los profetas, los envié incansablemente, día tras día» (Jer 7,25).

Violencia contra los profetas

La mención de los SERVIDORES proporciona así un carácter ALEGÓRICO al relato, que ya no puede ser leído en su literalidad. No describe un conflicto entre clases sociales en un contexto de crisis económica. Alude a la conocida historia del rechazo de los PROFETAS. Así lo reconocía un piadoso durante el destierro:

«No hemos escuchado a tus SERVIDORES los PROFETAS, que hablaron en tu Nombre a nuestros reyes, a nuestros jefes, a nuestros padres y a todo el pueblo del país» (Dn 9,6).

Los verbos usados evocan el destino de algunos profetas:

  • «Entonces [el sacerdote Pasjur] mandó GOLPEAR a Jeremías, el profeta, y lo hizo poner en el cepo que está en la puerta Alta de Benjamín, en la Casa de YHWH» (Jer 20,2).
  • «Urías, hijo de Semaías, de Quiriat Iearím, profetizó contra esta ciudad y contra este país en los mismos términos que Jeremías… El rey Joaquím lo hizo MATAR con la espada y arrojó su cadáver a la fosa común» (Jer 26,20-23).
  • «Se confabularon contra Zacarías, hijo del sacerdote Iehoiadá, y por orden del rey lo APEDREARON en el atrio de la Casa de YHWH» (2 Cro 24,21).

Ensañamiento contra el hijo

Los personajes del relato pudieron suponer que la aparición del hijo significaba que el propietario había muerto. Si también el HEREDERO moría, la viña ya no tendría dueño y los arrendatarios podrían reclamar la propiedad.

También la expresión HIJO evocaba en la Escritura la condición de verdadero representante de la VOLUNTAD de Dios:

«Tendamos trampas al JUSTO, porque nos molesta y se opone a nuestra manera de obrar; nos echa en cara las transgresiones a la Ley y nos reprocha las faltas contra la enseñanza recibida. El se gloría de poseer el conocimiento de Dios y se llama a sí mismo HIJO del Señor» (Sab 2,12-13).

La parábola ha vuelto a instalar el tema debatido por los sacerdotes del Templo en torno a la AUTORIDAD [de Juan el Bautista y] de Jesús.

Han rechazado a ambos. Jesús los ha comparado entonces como hijos que no han obedecido la llamada de Dios, a diferencia de los publicanos y las prostitutas creyeron en Juan, el mensajero de Dios (Mt 21,32).

Ahora Jesús dispone el relato para insinuar que no sólo son desobedientes. Pueden llegar a ser también homicidas si ven amenazada su autoridad.

Los malvados

La respuesta de los oyentes a Jesús es tan segura y vehemente como la de David al profeta:

«David se enfureció contra aquel hombre y dijo a Natán: «¡Por la vida de YHWH, el hombre que ha hecho eso merece la muerte! Pagará cuatro veces el valor de la oveja, por haber obrado así y no haber tenido compasión».

Entonces Natán dijo a David: «¡Ese hombre eres tú! Así habla el Señor, el Dios de Israel: Yo te ungí rey de Israel y te libré de las manos de Saúl; te entregué la casa de tu señor y puse a sus mujeres en tus brazos; te di la casa de Israel y de Judá, y por si esto fuera poco, añadiría otro tanto y aún más. ¿Por qué entonces has despreciado la palabra de YHWH, haciendo lo que es malo a sus ojos? ¡Tú has matado al filo de la espada a Urías, el hitita! Has tomado por esposa a su mujer, y a él lo has hecho morir bajo la espada de los amonitas» (2 Sam 12,5-9).

La última frase refuerza la acusación de MALVADOS hecha contra los labradores. Reconocen el carácter alegórico del relato, pero hasta el final no «comprendieron que se refería a ELLOS» (Mt 21,45):

«¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados… sino que se complace en la ley de YHWH y la medita de día y de noche! El es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce FRUTO a su debido tiempo…No sucede así con los MALVADOS» (Sal 1,1-4).

Sustitución de los labradores

En el momento decisivo de la interpretación no se puede olvidar que Jesús, a diferencia de Isaías, no cuestiona la VIÑA (Israel), sino a los ENCARGADOS de trabajarla. Por falta de frutos (Is 5,4) el profeta amenazaba: «Les haré conocer lo que haré con mi viña; Quitaré su valla, y será destruida, derribaré su cerco y será pisoteada» (Is 5,5).

Jesús no reprocha a la viña falta de frutos, sino a los labradores no haberlos entregado al dueño. No anuncia la plantación de OTRA VIÑA (un Nuevo Israel), sino la sustitución de los viñadores.

El pensamiento es afín al de Jeremías sobre los pastores:

«Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas, de todos los países adonde las había expulsado, y las haré volver a sus praderas, donde serán fecundas y se multiplicarán. Yo suscitaré para ellas pastores que las apacentarán; y ya no temerán ni se espantarán, y no se echará de menos a ninguna -oráculo de YHWH» (Jer 23,3-4).

Según la lógica del Evangelio de Mateo, los Apóstoles de Jesús son los nuevos pastores encargados de reunir «las ovejas perdidas del pueblo de Israel» (Mt 10,6).

Responsabilidad por los frutos

Los encargados del Templo ven confirmadas las preocupaciones surgidas desde el momento que Jesús hizo su entrada en la ciudad. A la pregunta directa sobre su autoridad, Jesús les había insinuado que era semejante a la de Juan. Si bien ellos no la habían aceptado, no se animaban a rechazarlo públicamente por «temor a la multitud, porque todos consideran a Juan un PROFETA» (Mt 21,26).

Ahora Jesús insinúa que esa actitud no es diferente a la de quienes maltrataron a los profetas del pasado, de los cuales él es un sucesor (definitivo).

Lo que impide por el momento que se apoderen de Jesús es, nuevamente, el «temor a la multitud, que lo consideraba un PROFETA» (Mt 21,46).

Este temor siempre limitó la autoridad INSTITUCIONAL que ostentaban, pues «a pesar de llegar al cargo, por necesidad, concedían todo lo que decían los fariseos, por no hacerse insoportables al pueblo» (cf. Josefo, Antigüedades XVIII, 11-25).

Los NUEVOS ARRENDATARIOS no deben olvidar, por su parte, que la VIÑA no es suya, sino del Señor. A él deberán dar cuenta de los frutos producidos:

«Si tenéis en vuestro corazón amarga envidia y espíritu de contienda, no os jactéis ni mintáis contra la verdad. Tal sabiduría no desciende de lo alto, sino que es terrena, natural, demoníaca… En cambio la sabiduría que viene de lo alto es, en primer lugar, pura, además pacífica, complaciente, dócil, llena de compasión y buenos frutos, imparcial, sin hipocresía. Frutos de justicia se siembran en la paz para los que procuran la paz» (Sant 3,14-18).

Los Viñadores Asesinos

Del blog En la Escuela de las Escrituras

Se te ashe ashiii…

  • Buenos días su majestad… 
  • Buenos días mi rey…
  • ¿Cómo te encuentras?
  • Bien, con la ayuda de Dios
  • Sabes, te manda saludos Adelmo
  • ¿Perdón?, ¿quién es Él?
  • El joven que siempre te gustaba
  • Nunca me ha gustado, usted se equivoca
  • No te hagas, se te notaba cuando lo saludabas
  • La verdad nunca me ha interesado
  • Dice que te va a visitar pronto
  • ¿En serio?
  • Ya ves, te das cuenta… cuando hablo de él se te ashe ashiii... (una forma vulgar de decir, que se te hace así)

(*Adelmo es solo una referencia arbitraria para hacer provocador el artículo a ver si te ashe ashiii…😀😝😜)

Bueno, el diálogo antes citado es una forma cómo puedo adecuar esta frase que la he repetido en son de broma con algunos de mis familiares o amistades muy cercanas.

Yendo a la vida práctica, a quién no se le ha dado vueltas el estómago, sudado las manos, trabado la lengua, temblado las rodillas, le ha bailado los ojitos, etc., cuando ha estado al lado o frente de la persona por quien guarda algún sentimiento. Eso fue en el plano sentimental… pero también está la posibilidad de tener ese sentimiento de no saber a dónde meter la cara cuando algo nos salió mal o estar al lado de alguien que dijimos que no nos gustaría verlo, o cuando ves el examen y parece que te equivocaste de aula, tantas circunstancias… que se te ashe ashiiii… 😀😀😀😝😜

Creo que mientras transitemos por este mundo y no dejemos de sentir guardaremos en el baúl de la existencia esos recuerdos que nos remiten a nuestros años primaverales donde veíamos todo con alegría, esperanza, gozo, entusiasmo e incluso con alcanzar la realidad utópica que solo nos puede regalar la rica imaginación y con una pizca de pasión, locura y maravilla nos aventuraremos en los caudales del amor aunque para algunos juzgue que ya no es oportuno cuando para amar, sonreír y gozar… siempre será oportuno.

Afrontar la vida con pasión no es lo mismo que aventurarse con locura y desmesura sino que basta con tener una buena medida de buen ánimo, una arroba de buenas intenciones de gastar el tiempo haciendo felices a los demás podremos colorear la vida aunque el cielo amanezca gris.

Pienso que a veces nos contentamos con menudencias que nos ofrece el supuesto destino y de ahí no queremos hacer algo más. No es justo que mendiguemos alegría cuando somos capaces de crear nuestro propio teatro sin ensayos, nuestra tribuna con nuestro propio público, nuestro propio escenario donde somos protagonistas, nuestra propia historia que escribimos como mejor nos parezca. Podemos y debemos hacer una historia que nos guste recordar más tarde.

Haz lo que quieras y 

quiere lo que has hecho… 

No te extralimites, si tienes miedo para hacer algo: hazlo con miedo.

Vivo creyendo que la vida es un continuo riesgo y solo se sabe hasta donde vamos a poder llegar en la medida en que uno sale a la pista y baila con su pañuelo. Baila y canta la canción que tú te inventas y no te sometas al miedo. 

Sin ser temerario sé temeroso solo de Dios, de los demás acompáñate para lograr tus objetivos.

  • Si tiemblas por algo o alguien… manifiesta tu inquietud y aunque después temblarás el doble ya has dado el primer paso. 
  • Si tienes miedo a dar el examen es mejor que estudies y te des cuenta de cuán preparado estás y solo así podrás decirte que lo afrontaste; sabiendo que no siempre se gana.
  • Si piensas que participar es solo para ganar… si no ganas el premio, gana experiencia. Meta cumplida. 
  • Si al momento de dar lo mejor te salió algo no deseado, afróntalo; si mueres tendrás a más de uno que no te dejará morir en el olvido al hacer memoria que fuiste alguien que murió por sus ideales.
  • Si te enamoraste y no fuiste correspondido al menos después de haberlo manifestado sabrás que donde está seco difícilmente se puede cultivar algo… y peor aún el amor que necesita de terreno fértil.
  • Confróntate con tu realidad, es mucho más maravillosa que la paralizante imaginación pesimista que te atemoriza, te encierra y a veces te paraliza.
  • Si crees que alguna vez se te ashe ashiii cuéntanos…  

Viernes 10 de marzo: LOS PRIMEROS PUESTOS EN EL SERVICIO…

17 Mientras iba subiendo a Jerusalén se llevó Jesús aparte a los Doce y les dijo por el camino: 

18 – Mirad, estamos subiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y letrados: lo condenarán a muerte 19 y lo entregarán a los paganos, para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; pero al tercer día resucitará. 

20 Entonces se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos para rendirle homenaje y pedirle algo. 21 Él le pregunto: 

-¿Qué deseas? 

Contestó ella: 

-Dispón que cuando tú reines estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y el otro a tu izquierda. 

22 Pero Jesús replicó: 

-No sabéis lo que pedís: ¿sois capaces de pasar el trago que voy a pasar yo? 

Le contestaron: 

-Sí, lo somos. 

23 Él les dijo: 

-Mi trago lo pasaréis, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no está en mi mano concederlo más que a aquellos a los que mi Padre se lo tenga preparado. 

24 Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. 

25 Jesús los reunió y les dijo: 

-Sabéis que los jefes de las naciones las dominan y que los grandes les imponen su autoridad. 26 No será así entre vosotros; al contrario, el que quiera hacerse grande sea servidor vuestro 27 y el que quiera ser primero sea siervo vuestro. 28 Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos.


Como es frecuente en los relatos de anuncio de la pasión, lo sigue un malentendido de los discípulos, en este caso un reclamo de “primeros puestos”. La unidad termina regresando al comienzo y dando sentido a la muerte de Jesús, presentado como Hijo del hombre: una muerte presentada como “rescate”. 

Ya es conocida la predilección de Jesús por Santiago y Juan, por eso no extraña totalmente que pretendan sentarse en los tronos de mayor cercanía para el juicio que se avecina. Que el pedido lo haga, en este caso la madre, sirve para comparar con otra madre que también pide, que también se postra, pero que en este caso obtiene lo que solicita: la mujer Cananea, es que una cosa es pedir movido por la compasión y ante el dolor ajeno, y otra para obtener beneficios y ser considerado “de los primeros”. 

La pretensión de primeros puestos , propia de “los jefes” no es coherente con la actitud que Jesús refleja al decir “de la misma manera” . No debemos modelar nuestra vida y estructuras como “los jefes de las naciones” sino en base al criterio superador del “servicio”, como el de Jesús. El sentido cristológico de la unidad muestra que la vida, ejemplo, servicio y muerte del hijo del hombre dan sentido a nuestras actitudes y es esa dinámica, la del reino, y no la de “las naciones” la que nos debe mover en lo cotidiano, como personas, y como comunidades. Este “no así entre ustedes” nos revela que estas actitudes parecen repetirse también en la comunidad cristiana, como a su vez lo indica el paralelismo con Mt 23,1-12. Habrá que ser claros, y lamentar que “el giro constantiniano haya llevado a la Iglesia a una identificación con la sociedad cerrada de occidente, lo que ha hecho que los sucesores de los apóstoles terminaran siendo príncipes de esta sociedad ” (J. Ratzinger).

Gracias

Padre, te doy gracias por este día.
Te agradezco mi perfecta salud
Agradezco toda mi alegría
Agradezco la oportunidad de saber más
Te agradezco los bienes y bendiciones que he recibido
Agradezco la armonía de mi hogar.
Agradezco mi crecimiento.
Agradezco lo que voy a recibir.
Sé que mi actitud de agradecimiento me abre los portales que me conducen a una vida próspera y abundante.
Gracias, Dios, por este día tan extraordinario
Gracias por mis hijos
Gracias por mi esposa
Gracias por mis padres
Gracias por los árboles
Gracias por el azul del cielo
Gracias por la naturaleza, las plantas y los animales
Gracias por mi cuerpo.
Gracias por dejarme ver, oír, sentir, saborear y tocar,
Gracias por mi casa
Gracias por mis familiares y amigos
Gracias por mi trabajo
Gracias por ni negocio
Gracias por mis ingresos
Gracias por mis talentos y capacidades
Gracias a mis experiencias pasadas porque me han hecho más fuerte
Gracias por el día de hoy y por todas las mañanas que han de venir.
Agradezco y acepto todo el bien que me ofrece la vida.
Gracias Divinidad
Gracias Padre
Gracias Dios

Desde Cristianos.org Feliz 2017!!!

Año tras año nos repetimos los mismos propósitos, muchas veces inalcanzables o complejos, para el Año Nuevo. Y, sin embargo, no es raro que tras poco más de un mes no hayamos cumplido ninguno de ellos. Así que, frustrados, los abandonamos hasta que al llegar a este día de Nochevieja nos repetimos de nuevo los mismos planes que habíamos olvidado allá por febrero.

Cuando queremos cambiar algo de nuestra vida, –antes que grandes y radicales transformaciones en nuestro modo de vivir– el poner primero nuestra “creación, vida y estado para gloria y alabanza de Dios nuestro Señor”. Esto es, orientar lo que ya somos hacia Dios, antes que querer cambiarnos. No necesitamos ser otra persona después de Año Nuevo. Más bien debemos aprovechar el impulso del cambio de año para acercarnos más a Dios, tal y como hemos sido creados, con y desde nuestras formas de ser y estar. 

¡Feliz Año Nuevo!

“SALUDO A LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA”

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¡Salve, Señora, santa Reina, santa Madre de Dios, María, virgen hecha iglesia, elegida por el santísimo Padre del cielo, consagrada por él con su santísimo Hijo amado y el Espíritu Santo Defensor, en ti estuvo y está toda la plenitud de la gracia y todo bien!

¡Salve, palacio de Dios!

¡Salve, tabernáculo suyo!

¡Salve, casa suya!

¡Salve, vestidura suya!

¡Salve, esclava suya!

¡Salve, Madre suya!

Y, ¡salve, todas vosotras santas virtudes, que, por la gracia e iluminación del Espíritu Santo, sois infundidas en los corazones de los fieles, para hacerlos, de infieles, fieles a Dios!

(San Francisco de Asís)

Canto del “Magníficat” en dos versiones de Carmelo Erdozáin.

San Francisco de Asís.

Francisco de Asís es uno de los santos más célebres de toda la hagiografía  cristiana, conocido y admirado incluso en los ambientes alejados de la Iglesia. Ha dejado profunda huella en la historia de la Iglesia y dela humanidad a lo largo de todo el segundo milenio.  En él se han inspirado literatos, artistas, pintores, escultores, cineastas, historiadores, políticos y hasta revolucionarios.

Nació en Asís en 1182, en una acomodada familia de comerciantes. Tras a juventud mundana renunció a los bienes paternos y se entregó por completo a Dios, como hermano y menor, siguiendo las huellas de la pobreza y humildad de Cristo. Las tres Órdenes franciscanas le reconocen como su fundador o inspirador.

Hombre verdaderamente fraterno, hermano de todos y de todo,  evangélico y apostólico, llevó la buena noticia de Cristo por doquier, entre cristianos y no cristianos, llega do incluso hasta el Sultán de Egipto, quién quedó admirado por este pobrecillo que no esgrimía más armas que las dela paz y el bien, el respeto, el diálogo y el amor.

Marcado con las llagas de Cristo, abrazado hasta el final a dama pobreza y reconciliado co  la hermana muerte, descansó en el Señor en Santa María de los Ángeles, en la tarde del sábado 3 de octubre de 1226.

Cuando aún no habían pasado ni dos años de su muerte, Gregorio IX lo elevó a la gloria de los altares, el 16 de julio de 1228  en Asís.fb_img_1470688480877

Nos dejó muchos escritos de entre los cuales os comparto una de sus Oraciones.

Alabanzas al Dios Altísimo:

Tú eres santo, Señor Dios único, que haces maravillas. 

Tú eres fuerte, tú eres grande, tú eres Altísimo. 

Tú eres Rey omnipotente. 

Tú eres Padre santo, Rey del cielo y de la tierra. 

Tú eres Trino y Uno, Señor Dios de los dioses. 

Tú eres el Bien, todo el Bien, el sumo Bien, Señor Dios vivo y verdadero. 

Tú eres Amor, tú eres Caridad. 

Tú eres Sabiduría, tú eres Humildad, tú eres Paciencia. 

Tú eres belleza, tú eres Seguridad, tú eres Paz. 

Tú eres Gozo y Alegría, tú eres nuestra Esperanza. 

Tú eres Justicia, tú eres Templanza, tú eres toda nuestra Riqueza. 

Tú eres Belleza, tú eres Mansedumbre. 

Tú eres Protector, tú eres nuestro Custodio y Defensor. 

Tú eres Fortaleza, tú eres Refugio. 

Tú eres nuestra Esperanza, tú eres nuestra Fe. 

Tú eres Caridad, tú eres nuestra Dulzura. 

Tú eres nuestra Vida eterna, grande y admirable Señor, 

Dios Omnipotente, misericordioso Salvador”.

Comentario al Evangelio de hoy viernes, 5 de agosto de 2016

Aprendí hace muchos años que la mejor razón para vivir es al mismo tiempo la mejor razón para morir. Por paradójico que pueda parecer es así. La razón de vivir de unos padres pueden ser sus hijos. Precisamente por eso darían la vida por ellos. En un momento de sacrificio final y en el día a día hecho de trabajo y servicio por el bien de sus hijos. La darían del todo porque ya la están dando en el día. Y eso no les haría perder ni un ápice de su felicidad. Dan su vida por bien vivida, entregándose por sus hijos. A pesar de que mirado desde fuera, quizá podamos tener la sensación de que esos padres en realidad están “perdiendo” su vida. 

      Hoy Jesús, en coincidencia con lo que acabamos de comentar, habla en el Evangelio a aquellos que hacen todos los esfuerzos posibles por ganar su propia vida, por salvarse. Y les dice que precisamente son ellos los que se están perdiendo. Tanto preocuparse de sí mismos para al final no ganar nada. Es como el que pretende apretar mucho los dedos de la mano para retener agua o arena. Al final, todo se le escapa y se queda con las manos vacías. Precisamente, dice Jesús, es el que pierde su vida por el reino el que la termina encontrando en plenitud.

      Hoy hablamos mucho de auto-estima, de auto-realización. Se dice que cada uno tiene que mirar por su propia felicidad. Se busca el bienestar. Todo es colocarse uno en el centro del mundo, en el centro del universo. Y todo lo que me rodea tiene que servirme para ser yo feliz.  Como decía un sociólogo, hoy en día todo es una prótesis que uso en tanto en cuanto me ayuda a sentirme mejor. Uso gafas porque así veo mejor. Uso una dentadura postiza porque así puedo comer. Tengo amigos porque me ayudan a sentirme acompañado. Tengo una relación de pareja que me hace sentirme feliz y realizado. Tengo hijos por la misma razón. Pero en el momento en que las gafas o la pareja o los hijos no me hacen sentirme bien o suponen una carga, me deshago de ellos y busco otra “prótesis” que me siente mejor, que me haga verme más guapo o sentirme más feliz. 

      La propuesta de Jesús va en la dirección opuesta. Los otros no son la prótesis que me hace falta para sentirme bien. Los otros son mis hermanos, parte de mi propia vida. Sólo en tanto en cuanto soy capaz de compartir mi vida, de “perderla”, de regalarla, por su vida, podré encontrar mi propia plenitud. 

      Sólo al perder la vida, se encuentra la propia plenitud. ¿Suena raro? Quizá sí, pero es así como son las cosas. En el Reino nadie mira en primer lugar por su propio bien sino por el bien de los hermanos. Y ahí es donde encuentro mi propia plenitud. ¿Por qué no hacemos la prueba?motu

Oración Por la vida

Gracias Dios de la Vida
por regalarme la vida, mi familia,
mi vocación, mis amigos.
Gracias por las personas que pusiste en mi camino
(y hago silencio y memoria,
y el recuerdo se hace fiesta y encuentro).
Me ayudaron a descubrir los desafíos del Reino…
Gracias por los dones que me diste
ayúdame a ponerlos al servicio de todos,
partiendo de los más pobres…
Gracias por haber nacido en estos tiempos,
tan ricos en desafíos para construir el Reino…
Gracias porque nos invitas,
permanentemente,
a la utopía de un mundo nuevo;
porque renuevas en mí,
cada mañana,
los deseos de ser mejor,
más bueno, más fraterno, más cercano…
¡Ayúdame a vivirlo! Gracias por el don
de un nuevo año de vida.
En este día quiero
tender de nuevo mi mano hacia Tí,
y descubrir tu mirada,
para encontrarme en el silencio de mi interior,
con esta sola palabra

Amen

Comentario al Evangelio de hoy jueves, 4 de agosto de 2016

    Señor, dejo resonar en mis oídos este Evangelio de hoy. Dejo que me llegue al corazón. Lo leo entero pero hay una pregunta que se me queda metida en las tripas: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”

      Me da miedo contestarla. Porque la teoría me la sé de memoria. Podría recitar el credo. Podría decir que sé que tú eres el Hijo de Dios, que eres Jesús el que vino a salvarnos, el que con sus palabras y sus actos nos demostró el amor con que Dios nos ama. Podría rellenar unas cuantas páginas diciendo todo aquello en lo que creo. Tu nombre, Jesús, aparecería una y otra vez. He escuchado muchas homilías en mi vida. He leído algunos libros sobre ti. He tenido los Evangelios en mis manos. Sé muchas cosas de ti. 

      Pero me da vergüenza contestar a esa pregunta porque sé que todo eso que sé no lo he hecho vida. Que lo sé pero que no lo vivo. Que mi boca dice unas cosas pero que a veces mi vida dice otras. 

      Y no es que no me esfuerce. De verdad, que muchas mañanas me propongo ser mejor, perdonar, olvidar las ofensas, reconciliarme con aquellos con los que tengo pendencias, compartir con más generosidad las cosas que tengo… Pero luego viene el peso del día y las horas y me sale el egoísmo y la comodidad y tantas cosas que me hacen olvidar esos buenos propósitos. Y, ¿qué queda al final del día de los buenos propósitos de la mañana?

      Por todo ello, Señor, me da miedo responderme y responderte a la pregunta que me haces. Ni siquiera tengo el mismo arrojo, o pura inconsciencia, de Pedro que responde a bote pronto: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.” Quizá porque sé que esa confesión debe estar acompañada no sólo de buenas intenciones sino también de obras. Ya sé aquello del refrán: “obras son amores que no buenas razones.”

      Quiero responderte, Señor. Lo quiero hacer con mi vida. Pero te ruego que comprendas también mi debilidad. Y que emplees conmigo, con todos nosotros, un mucho de tu gran misericordia. Te pido que me mires como mirabas a aquellos que se te acercaban, cuando andabas por los caminos de Galilea, enfermos y heridos por la vida porque veían en ti su esperanza, su única esperanza para sanar. Hoy te miro yo también así, Señor. No hagas caso de mis grandes palabras, de mi fachada, a veces tan llena de meras apariencias. Y mírame como soy, por mucho que me cueste reconocerlo: pobre y necesitado de tu ayuda, de tu mano, de tu gracia, de tu misericordia. 

      Quiero responderte, Señor, pero me hace falta tu gracia. Cuento con ella. Cuento contigo.

Comentario al Evangelio de hoy miércoles, 3 de agosto de 2016

      A veces tenemos una idea de Jesús como si hubiese sido una especie de extraterrestre. Alguien que, aún con apariencia humana, en realidad su ser Dios le evitó todos los proceso normales por los que pasamos las personas. Nada de eso. Dios no hace ninguna cosa a medias. Y, cuando se encarnó, lo hizo de verdad. Es decir, asumiendo todos los procesos humanos en toda su profundidad y anchura. Jesús fue niño con todo lo que eso implica. Jesús vivió sometido a los procesos de crecimiento y maduración normales en su época. Jesús fue hijo de su cultura. Nació judío. Pensó como judío. Hablaba como judío.

      Pero todo eso estaba fecundado por esa presencia de Dios que le hacía vivir de otra manera y atisbar otros horizontes para su vida y para la vida de todos aquellos con los que se encontraba.

      El texto evangélico de hoy es uno de los momentos concretos en los que vemos a Jesús dar el salto más allá de lo normal y situarse en una perspectiva nueva y diferente. No sin dificultad, Jesús es capaz de situarse más allá de los prejuicios culturales. De los que existían entre los judíos, como existen en todas las culturas.

      Seguramente que lo primero que pensaron tanto Jesús como sus discípulos, al oír las palabras de aquella mujer cananea, era que lo normal es que su hijo tuviese un demonio muy malo porque ella misma era un demonio. Esa era la forma normal de pensar de los judíos sobre los paganos, sobre los de fuera, sobre los que adoraban a otros dioses. Tener contacto con ellos era motivo de impureza. Era parte de castigo por el pecado de Israel que su misma tierra estuviese llena de todos esos hombres y mujeres “impuros” que no reconocían al verdadero Dios, al único, al Dios de Israel.

      Jesús no la rechaza directamente pero dice, de entrada, que él sólo ha sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel. Es la mujer la que, con sus palabras, provoca a Jesús, despierta en él algo más profundo y le hace darse cuenta de que el amor de Dios es para todos, sin excepción y que se expresa y se manifiesta allí donde encuentra un corazón abierto y receptivo.

      En ese momento, Jesús fue capaz de superar los prejuicios de raza y de cultura. En su proceso de crecimiento humano se dio cuenta de que la humanidad es una sola. Y que no hay razón para discriminar por razón de etnia, de origen, de color, de religión, de cultura, de lengua, de nada. Que todos somos hermanos y hermanas y que el amor de Dios es para todos sin que nadie pueda quedar nunca excluido.

      Estaría bien que nosotros, que queremos seguirle, fuésemos también superando los muchos prejuicios que a veces llenan nuestras vidas. Hasta llegar a ver en el otro un hijo/hija de Dios. Un hermano siempre.

 ORACIÓN DEL PERDON de: Paulo Cohelo…

Las lágrimas que derramé, yo perdono.
El sufrimiento y las decepciones, yo perdono.
Las traiciones y mentiras, yo perdono.
Las calumnias y las intrigas, yo perdono.
El odio y la persecución, yo perdono.
Los golpes que me dieron, yo perdono.
Los sueños rotos, yo perdono.
Las esperanzas muertas, yo perdono.
El desamor y la envidia, yo perdono.
La indiferencia y la mala voluntad, yo perdono.
La injusticia en el nombre de la justicia, yo perdono.
La ira y el maltrato, yo perdono.
El abandono y el olvido, yo perdono.
El mundo con toda su maldad, yo perdono.

Ella baja los brazos, abre los ojos y coloca sus manos en su rostro.

Me acerco a besarla, pero ella hace una señal con las manos.

  • No he terminado todavía.

Ella cierra sus ojos y mira hacia arriba.

La pena y el resentimiento, los sustituyo con comprensión y entendimiento.
La rebeldía, la sustituyo con la música que sale de mi violín.
El dolor lo sustituyo con olvido.
La venganza, la sustituyo con victoria.

Seré capaz de amar por encima del desamor.
Dar incluso cuando estoy despojada de todo.
Trabajar feliz incluso cuando estoy en medio de todos los obstáculos.
Secar las lágrimas, incluso cuando aún estoy llorando.
Creer incluso cuando estoy desacreditada.

Ella abre los ojos, pone sus manos sobre mi cabeza y dice con la autoridad que viene de arriba:

  • Hágase tu voluntad. Hágase tu voluntad.

Del libro: ALEPH de Paolo Cohelo

Sólo se vive una vez…

Compartir es la mejor forma de vivir. Hace algunos días por Tingo María (lugar donde me encuentro en misión), mis hermanos de la Congregación tuvieron el detalle de acompañarme por algunos días y para mí ha sido un regalo de Dios. Me ha vuelto el sentimiento más noble de sentirme hermano menor entre los menores. En resumidas cuentas podría decir que subo a mi monte Tabor cada vez que vuelvo la mirada al primer Amor. 

Aquí les comparto algunas de las buenas experiencias y vean que sí se puede tener una Vida Buena dentro de la Buena Vida. 

ESTE ES UN NUEVO DÍA – FACUNDO CABRAL

 

Esta es la canción que canto cada mañana al despertar,

Para agradecerle al Cielo,

La gentileza de un nuevo día,

Es decir de una nueva oportunidad.

Porque siempre se puede empezar de nuevo,

En una eternidad siempre se puede empezar de nuevo,

Y esto es tan cierto como que el paraiso no está perdido sino olvidado.

 

Canto:

Este es un nuevo día,

Para empezar de nuevo,

Para buscar al ángel,

Que me crece los sueños.

 

Para cantar,

Para reir,

Para volver

A ser feliz. Bis.

 

Prosa:

Todos nacemos con un ángel de la guarda,

Pero pocos lo conservamos,

Hay quien prefiere un sicoanalista.

Todos tenemos una conciencia,

Pero pocos la escuchamos,

Hay quien prefiere la televisión.

 

Todos somos ricos, es decir hijos de Dios,

Pero pocos lo sabemos,

 

Perdona hermano que yo no entienda que no seas feliz

en tan bello planeta,

que hayas hecho un cementerio de esta tierra,

que es una fiesta.

 

Tienes un corazón, un cerebro,

Un alma, un espíritu,

Entonces como puedes sentirte pobre y desdichado.

 

 

Canto:

En este nuevo día,

Yo dejaré al espejo,

Y trataré de ser,

Por fin un hombre nuevo,

 

De cara al Sol,

Caminaré,

Y con la Luna,

Volaré. Bis.

 

 

Prosa:

Ahora mismo le puedes decir basta a la mujer que ya no te gusta,

Al hombre que ya no amas,

Al trabajo que odias,

A las cosas que te encadenan a la tarjeta de crédito,

A los noticieros que te envenenan desde la mañana y desde el helicóptero,

A los que quieren dirigir tu vida.

 

Ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste,

Porque la vida es aquí y ahora mismo,

Por eso:

 

 

 

Canto:

Este es un nuevo día,

Para empezar de nuevo,

Para buscar al ángel,

Que nos crece los sueños.

 

Para cantar,

Para reir,

Para volver

A ser feliz.  Bis

 

¡Sí Señor!.

 

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