El pecado, el arrepentimiento y el perdón

Hace aproximadamente diez años, tomé la espantosa decisión de abortar a mi pequeño hijo, el mismo que fue procreado con un hombre que era casado, al cual me entregué por primera vez. Cuando él lo supo, me pidió que lo abortara. Me dolió mucho que me lo dijera. No quise hacerlo, pero después de unos días le dije que fuéramos a hacerlo. Y así fue que yo maté a mi propio hijo.

Pasó el tiempo, me casé, tuve un hijo, y mi esposo y yo nos separamos. Después de un tiempo nos reconciliamos. Teníamos relaciones de vez en cuando, y sin darme cuenta salí embarazada. Yo le pedí que lo abortáramos, y lo hicimos.

¡Ay, Dios, cómo me duele recordarlo! Y saber que soy una asesina de mis propios hijos. Hubiera querido que nunca pasara eso, que nunca lo hubiera hecho. Sólo le pido a Dios que me perdone. ¡Que me perdone! No sé si Él puede hacerlo, perdonar a una mujer que deliberadamente mató a sus propios hijos en su propio vientre.

Esto yo no se lo había contado a nadie. Es la primera vez que escribo al respecto.

Tantas veces me he confesado de lo mismo… y aún lo sigo haciendo con cada sacerdote que encuentro a mi paso o veo que es nuevo en mi parroquia.

Ahora tengo dos hijos. Amo mucho a mis hijos, y ruego a Dios que ellos nunca pasen por lo que estoy pasando, por este sentimiento de culpabilidad que me atormenta cada día. A veces pienso cómo serían esos niños que aborté, sobre todo cuando acaricio a mis hijos.

Dios mío, ¡perdóname!


CONSEJO

Estimada amiga:

Miles de mujeres sienten el mismo dolor que usted. También ellas sufren todos los días de su vida. ¡Cuánto quisieran poder volver a hacerlo todo de nuevo! Anhelan tener en sus brazos a aquellos niños que perdieron para siempre.

Lo más importante que podemos decirle es que Dios está dispuesto a perdonarla. No importa lo que usted haya hecho. Él está listo, esperando poder limpiarla por completo. Pero usted tiene que pedírselo, creyendo de todo corazón que Cristo vino a este mundo para llevar la culpa del pecado que usted ha cometido. En otras palabras, Dios nuestro Padre celestial puede perdonarla debido a que su Hijo Jesucristo ya sufrió el castigo. Cuando Cristo murió en la cruz hace dos mil años, murió por los pecados de usted y por los nuestros. Así que ahora, cuando usted le pide a Dios que la perdone, en el nombre de Cristo, es como si Dios tomara el pecado que usted ha cometido y escribiera a su lado el nombre de Jesucristo, seguido de: «Cancelado» y «Perdonado».

Allí donde se encuentra, en sus propias palabras, dígale a Dios lo arrepentida que está y pídale que la perdone en el nombre de Cristo. Dígale que usted cree que Cristo murió para que usted pudiera recibir el perdón. Y luego dele gracias a Dios por estar dispuesto a sacrificar a su único Hijo para que todo esto fuera posible.

Confiésese, crea que el sacramento es una realidad no una fantasía, reconcíliese con su historia y voltee la página.

Una vez que haya terminado de orar, el peso del pecado y de la culpabilidad que siente desaparecerán, y se sentirá limpia y libre. ¡Escríbanos y cuéntenos cuán bien se siente al haber sido perdonada! ¡Así podremos compartir su alegría!

Con afecto fraternal

Por Linda y Carlos Rey

PESCADORES DE HOMBRES

«Después que Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo: «El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia».

Mientras iba por la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que echaban las redes en el agua, porque eran pescadores. Jesús les dijo: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres». Inmediatamente, ellos dejaron sus redes y lo siguieron.

Y avanzando un poco, vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban también en su barca arreglando las redes. En seguida los llamó, y ellos, dejando en la barca a su padre Zebedeo con los jornaleros, lo siguieron» (Mc 1,14-20).





Durante su actividad en Galilea comenzó a reunir­se en torno a Jesús un grupo de discípulos entre los que eligió, más tarde, a «doce para que estuvieran siempre con él» (Mc 3,14). No se trataba de una manera nueva o desconocida de proceder, ya que no sólo el Bautista había reu­nido su propio círculo de discípulos, sino que también los maestros de la Ley tenían a su alrededor un grupo de alumnos que los seguían para vivir con ellos.

Sin embargo hay una importante diferencia entre el modo de vinculación de los demás maestros de la Ley y sus respectivos alum­nos, por un lado, y entre Jesús y sus discípulos, por otro. Especialmente porque la ini­ciativa de llegar hasta cualquier rabí partía de los propios discípulos, que se sentían atraí­dos por la autoridad erudita de ese maestro que ellos mismos elegían:

 «Rabán Gama­liel decía: consíguete un maestro, aléjate de la duda» (Mishná, Abot I,16).

 Más tarde ellos podían cambiar libremente de maestro. Pero, en el caso de Jesús, era él quien convocaba per­sonalmente a cada uno de sus seguidores con su autori­dad carismática. Esto sucedía así porque Jesús reunía a sus discípulos como profeta y no como simple rabí.

Esto se puede advertir en los relatos de vocación de los primeros discípulos, que encontramos en el Evangelio. Los elementos estructurales se asemejan notablemente a los del llamado dirigido por el profeta Elías a Eliseo:

 «Elías partió de allí y encontró a Eliseo, hijo de Safat, que estaba arando con doce yuntas delante de él, y él estaba con la duodécima. Elías fue a donde él estaba y le echó su manto encima. Inmediatamente dejó él los bueyes, corrió tras Elías y dijo: Permíte­me besar a mi padre y a mi madre, entonces te se­guiré. Y él dijo: Vé, vuélvete. ¿Qué te he hecho yo? … Después se levantó y fue tras Elías y le servía» (1 Re 19,19-21).

En ambos casos parecía ser el primer encuentro entre el que llamaba y los que eran llamados; tam­bién la tarea cotidiana era el ámbito en el que eran llamados los discípulos de ambos profetas, y la respuesta era siempre inmediata; la despedida de los padres era también una nota común.

La imagen de la pesca define un nuevo modo de vida, que parte de lo que ellos ya hacen. La vocación supone así CONTINUIDAD y RUPTURA a la vez. Pero también expresa la novedad del Evangelio. Porque la pesca aparecía en los oráculos de los profetas como imagen de la acción de Dios para castigar a los injustos. Nadie se puede escapar de sus anzuelos y redes:

«Yo voy a enviar numerosos pescadores -oráculo del Señor- y ellos los pescarán; después de esto, enviaré numerosos cazadores que los cazarán por todas las montañas y colinas, y hasta en las hendiduras de las rocas. Porque yo tengo los ojos fijos sobre todos sus caminos; ellos no se me ocultan, y su iniquidad no puede esconderse a mis ojos» (Jer 6,16-17).

«Así habla el Señor: Aquí estoy contra ti, Faraón, rey de Egipto, enorme dragón recostado en el cauce de sus Nilos, que dices: «El Nilo me pertenece, yo mismo me lo hice». Yo te pondré garfios en las mandíbulas, pegaré a tus escamas los peces de tus Nilos y te sacaré fuera de sus corrientes, con todos los peces de tus Nilos pegados a tus escamas. Te arrojaré en el desierto, a ti y a todos los peces de tus Nilos; quedarás tendido en pleno campo y no serás recogido ni enterrado. Te daré como pasto a las bestias de la tierra y a los pájaros del cielo» (Ez 29,3-5).

 

Sin embargo la imagen de la pesca tenía un sentido positivo en los oráculos post-exílicos sobre la renovación que Dios realizaría en orden a la santificación de su pueblo.

Según Ezequiel, del costado del Templo Dios haría surgir un torrente de agua purificadora y vivificadora, capaz de transformar la salobridad del Mar Muerto:

«Hasta donde llegue el torrente, tendrán vida todos los seres vivientes que se mueven por el suelo y habrá peces en abundancia. Porque cuando esta agua llegue hasta el Mar, sus aguas quedarán saneadas, y habrá vida en todas parte adonde llegue el torrente.

Los pescadores se apostarán a su orilla: desde Engadí hasta En Eglaim habrá lugares para tender las redes. Allí habrá tantas clases de peces como en el Mar Grande, y serán muy numerosos» (Ez 47,9-10).

Los enviados de Jesús deberán realizar la misma tarea de búsqueda, revolviendo mares, pero para que los hombres sean encontrados por la misericordia de Dios.

Tréboles de 4, 5, 6, 7, 8 y 21 hojas

Todos en la vida hemos buscado un trébol de 4 hojas para que nos dé buena suerte, es un amuleto, como se acostumbra creer. Generalmente los tréboles tienen sólo 3 hojas, si aparece uno de 4 hojas es por una anomalía de ese individuo. Aunque no se crea posible también hay tréboles con 5, 6, 7, 8 e inclusive 21 hojas. [Ver fotos abajo]

 

CARACTERÍSTICAS DE UN TRÉBOL

Trifolium es un género que comprende unas 300 especies de plantas de la subfamilia de las faboideas, conocidas genéricamente como tréboles, ampliamente extendidas por las regiones templadas del Hemisferio Norte.

Son por lo general hierbas de pequeño tamaño, de hojas característicamente divididas en 3 lóbulos, característica que les da su nombre.

Simbolismo y mitología

Shamrock, el tradicional símbolo irlandés acuñado por San Patricio para la Sagrada Trinidad, comúnmente asociado con el trébol, aunque también con especies de Oxalis, que también son trifoliadas.

A veces el trébol tiene hojas de 4 folíolos, en vez de las usuales 3. Éste, como otras rarezas de las leyendas, es considerado de suerte. Aunque es extraño, también hay tréboles con 5 o 6 folíolos.

TRÉBOL DE 4 HOJAS

El trébol de 4 hojas es una variación infrecuente del trébol de tres hojas comúnmente hallado en el campo. Según la tradición, tales hojas traen buena suerte a sus buscadores, especialmente si es encontrado accidentalmente.

Se ha estimado que hay aproximadamente 10.000 tréboles de la tres hojas por cada trébol de cuatro hojas.

Según leyenda, cada hoja representa algo:

  • La primera es para la esperanza.
  • La segunda es para la fe.
  • La tercera es para el amor.
  • La cuarta para la suerte.

Se discute si la generación de la cuarta hoja está causada por razones genéticas o ambientales. Su rareza sugiere un gen recesivo posible que aparece con baja frecuencia. Alternativamente, los tréboles de 4 hojas podían ser causados por mutación somática o un error de desarrollo de causas ambientales. Podrían también ser causados por la interacción de varios genes que se segregan en la planta individual. Es posible que las cuatro explicaciones podría aplicarse a los casos individuales.

PRODUCCIÓN DE TRÉBOLES DE 4 HOJAS EN MASA

Ciertas compañías producen actualmente tréboles de 4 hojas por diversos medios. Richard Mabey alega, en la Flora Británica, que hay granjas en los E.E.U.U. que se especializan en cultivar tréboles de 4 hojas, produciendo hasta 10.000 al día (envasados en plástico como encantos afortunados) alimentándolos con un ingrediente secreto genéticamente-dirigido a las plantas para animar la aberración. Mabey también indica que los niños aprenden que un trébol de 5 hojas es incluso más afortunado que uno de 4.

Los tréboles pueden tener más de 4 hojas. El mayor número de hojas encontrado jamás en un trébol era de 18 pero ya hay uno de 21.

EL TRÉBOL DE 7 HOJAS DE FRY EN FUTURAMA

En la serie animada Futurama, el protagonista Phillip J. Fry tiene un trébol de 7 hojas, el cual le daba increíble suerte en todo momento. Este luego pasó a manos de su sobrino, quien murió enterrado como un héroe junto con el trébol en un cementerio especial (y espacial) para hombres célebres porque él fue la primera persona en pisar Marte.

EL CINE

Trébol en inglés es Clover, y la película Cloverfield sería: Campo de tréboles.

TRÉBOL DE MAYOR CANTIDAD DE HOJAS: 18 HOJAS SEGÚN GUINNESS

Quien: Shigeo Obara
Que: 18 hojas
Donde: Hanamaki City, Iwate, Japan
Cuando: Mayo 25, 2002

El récord mundial para el trébol con mayor cantidad de hojas en un mismo tallo (Trifolium repens L.) es de 18, este fue descubierto por Shigeo Obara de la ciudad Hanamak, Iwate, Japón.
[Fuente Guinness World Records]

TRÉBOL DE 21 HOJAS

Un agricultor japonés encontró un trébol de 21 hojas en Mayo del 2008. Es un nuevo Récord Guinness, que supera al anterior trébol de 18 hojas encontrado también por la misma persona y en el mismo jardín en Mayo del 2002. Parece ser que este agricultor, el señor Shigeo Obara, lleva más de 50 años plantando y cruzando tréboles en el jardín de su casa. Su afición comenzó cuando descubrió en 1951 un matojo del que siempre crecían tréboles de cuatro hojas en una esquina de su jardín. El objetivo del señor Obara es llegar a conseguir un trébol de 30 hojas, dice que está cerca de conseguirlo.

Trébol de 21 hojas

En occidente cel encontrar un trébol de 4 hojas se supone que da suerte, en Japón un trébol de 4 hojas simboliza felicidad y uno de 5 hojas simboliza riqueza.

[Fuente: Kirai]

Ahora pasemos a ver las prometidas fotos de tréboles de 4, 5, 6, 7 y 8 hojas.

TRÉBOLES DE 3 HOJAS

Trébol de 21 hojas

TRÉBOL DE 4 HOJAS

suerte Trébol de 4 hojas
Mim Eisenberg en Atlanta, Georgia

Trébol de 4 hojas
Matthew J. Stinson en Tianjin, China

Trébol de 4 hojas
Holanda

2 Tréboles de 4 hojas
Vean que salen 2 tréboles de 4 hojas en esta misma foto.

TRÉBOL DE 5 HOJAS

Trébol de 5 hojas
Mim Eisenberg en Atlanta, Georgia

Trébol de 5 hojas
Japón

Trébol de 5 hojas
Japón

Trébol de 5 hojas
Boston, USA

Trébol de 5 hojas

TRÉBOL DE 6 HOJAS

Trébol de 6 hojas
Iwate, Japón

Trébol de 6 hojas
Trébol de 6 hojas
Trébol de 6 hojas
Irlanda
suerte Trébol de 6 hojas

suerte Trébol de 6 hojas
suerte Trébol de 6 hojas

TRÉBOL DE 7 HOJAS

Trébol de 7 hojas
Trébol de 7 hojas encontrado en una montaña.
Trébol de 7 hojas
Trébol de 7 hojas

Philip J. Fry de Futurama estaría orgulloso de aquí en adelante.

TRÉBOL DE 8 HOJAS

Trébol de 8 hojas
Encontrado en un jardín.

Trébol de 8 hojas
Matthew J. Stinson en China

El Secreto mesiánico

«Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió mucha gente de Galilea. Al enterarse de lo que hacía, también fue a su encuentro una gran multitud de Judea, de Jerusalén, de Idumea, de la Transjordania y de la región de Tiro y Sidón.

Entonces mandó a sus discípulos que le prepararan una barca, para que la muchedumbre no lo apretujara. Porque, como curaba a muchos, todos los que padecían algún mal se arrojaban sobre él para tocarlo. Y los espíritus impuros, apenas lo veían, se tiraban a sus pies, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Dios!».

Pero Jesús les ordenaba terminantemente que no lo pusieran de manifiesto» (Mc 3,7-12).

 

La multitud que busca a Jesús recurre a él a causa de su fama como obrador de milagros. Esa misma gente es la que contribuye a que la fama de Jesús crezca aún más:

«Jesús les mandó que a nadie se lo contaran. Pero cuanto más se lo prohibía, tanto más ellos lo publicaban» (Mc 7,36).

Este amplio radio de transmisión fuera del grupo de los discípulos (Judea, Idumea, la Transjordania y la región de Tiro y Sidón), probablemente se habría interesado por los aspectos más sensacionales de la actividad de Jesús, y habría desatendido los puntos centrales del mensaje del Evangelio, a los que estaban ligados los milagros, como la vinculación entre sanación y conversión.

El Evangelio de Marcos habría integrado algunos relatos de divulgación popular, que reflejaban la creencia general en los milagros. Pero a la vez muestra a un Jesús que se opone a tal tipo de divulgación.

  • El «secreto mesiánico» de Jesús buscaría corregir una imagen suya que fascinaba, no sólo a la multitud del pueblo, sino también a muchos en la comunidad de los discípulos.
  • Marcos integra estas tradiciones populares en su Evangelio, pero combina dichos relatos con la decisión de seguir a Jesús, que incluye la pasión. Sólo así los milagros alcanzan su pleno significado y la curación llega a ser verdadera salvación para el hombre.

Jesús es buscado para que siga curando

«Cuando salió de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron de inmediato. El se acercó, la tomó de la mano y la hizo levantar. Entonces ella no tuvo más fiebre y se puso a servirlos.

Al atardecer, después de ponerse el sol, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados, y la ciudad entera se reunió delante de la puerta. Jesús curó a muchos enfermos, que sufrían de diversos males, y expulsó a muchos demonios; pero a estos no los dejaba hablar, porque sabían quién era él.

Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando. Simón salió a buscarlo con sus compañeros, y cuando lo encontraron, le dijeron: «Todos te andan buscando».

El les respondió: «Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido».

Y fue predicando en las sinagogas de toda la Galilea y expulsando demonios» (Mc 1,29-39).

Buscando la clave de la misión

En el relato anterior del Evangelio, después de convocar a los primeros seguidores, Jesús realizó su primer prodigio. Allí los testigos del exorcismo se maravillaron por su «doctrina NUEVA» y porque tenía AUTORIDAD, incluso sobre los espíritus impuros, que lo obedecen (Mc 1,27).

Ahora una curación en un domicilio contribuye a que su fama se extienda rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea (Mc 1,28).

Esta actividad sanadora de Jesús superará, en la tradición evangélica, a la de exorcista (15 curaciones frente a 6 expulsiones de demonios).

Sin embargo el Evangelista quiere destacar ante todo la opción de Jesús por la PREDICACIÓN.

Libres para servir

A la escena acontecida en la SINAGOGA (espacio público) sucede otra que tiene lugar en una CASA (espacio privado).

Si bien la anterior trataba de un EXORCISMO y ahora de una CURACIÓN, en ambos casos se da una situación de POSESIÓN, de la cual Jesús libera:

en la SINAGOGA
en la CASA
«El espíritu impuro lo sacudió violentamente, y dando un alarido, salió de ese hombre» (Mc 1,26) «Se acercó y, tomándola de la mano, la levantó. La fiebre la dejó» (Mc 1,31)
Pero en esta escena se inicia también un modo de relación con Jesús que se destaca a lo largo de todo el Evangelio, y que señala el sentido de toda transformación personal. La suegra de Pedro será modelo para otras mujeres:

En el Calvario «había también unas mujeres mirando desde lejos, entre ellas, María Magdalena, María la madre de Santiago el menor y de Joset, y Salomé, que le seguían y le SERVÍAN cuando estaba en Galilea» (Mc 15,40-41).

Anticipando una clave

El sumario resume la actividad que Jesús ha realizado el sábado (Mc 1,21) hasta que este concluyó. Además de ser una síntesis señala también una conclusión que permite iniciar algo nuevo en la narración.

La nueva insistencia en el SILENCIO impuesto por Jesús vuelve a dirigir la atención del lector a un punto distinto de la misión de Jesús. Las menciones de tiempo parecen ser un indicio de orientación hacia la historia de la Pasión (constante en Marcos), que el redactor quiere ofrecer:

Final del Primer sábado
Final del Último sábado
Al atardecer, a la puesta del sol (1,32). Y ya al atardecer, como era la Preparación [de la Pascua] (15,42)
De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se LEVANTÓ [anastas] (1,35) Jesús RESUCITÓ [anastas] en la madrugada, el primer día de la semana (16,9).
«Todos te buscan» (1,37). «Buscáis a Jesús de Nazaret, el Crucificado; ha resucitado, no está aquí» (16,6).
El Evangelista quiere orientar desde el comienzo la búsqueda que el creyente hace de Jesús.

Otra anticipación puede ser la actitud de Pedro (y los demás discípulos), caracterizados por tener la «mente embotada» (Mc 6,52; 8,17) y por no comprender «los pensamientos de Dios» (8,33).

Antes de comenzar a predicar
Iniciado su ministerio
el Espíritu le empuja al desierto (1,12). fue a un lugar desierto y allí se puso a hacer oración (1,35)
siendo tentado por Satanás (1,13) reprendió a Pedro, diciéndole: «¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios» (8,33).
Marcos no describió el contenido de la tentación de Satanás. Mateo y Lucas relataron, en cambio, que el tentador pidió a Jesús que demuestre que es Hijo de Dios, sugiriéndole OTRAS ALTERNATIVAS para su misión mesiánica:

TENER
OSTENTACION
PODER
Pero Marcos describe la tentación de Pedro como «pensamientos de los hombres» (8,33).

Y muestra cómo Pedro interrumpe la oración de Jesús para presentar las expectativas de «todos los que lo andan buscando» (1,37).

Enviado para predicar

La actividad de Jesús no se agota en el ministerio de curación, ni tampoco su identidad de Hijo se explica exclusivamente por el poder de hacer milagros. La RELACIÓN con Dios mantenida en su diálogo secreto y sin testigos es lo constitutivo de su condición de Hijo.

Igualmente destaca como dimensión más importante de su misión el PREDICAR. Es el principal motivo de su envío. Porque lo primero que Marcos relató de la actividad de Jesús es que proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo:

«El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia» (Mc 1,14-15).

La fe que propone el Evangelio es una confianza en Dios, que siempre tiene que estar precedida por un compromiso firme de cambiar la propia vida.

Más allá de la búsqueda motivada por las propias necesidades, Marcos nos muestra a un Jesús atento a cumplir su misión profética como anunciador del Reinado de Dios. Los que acepten verdaderamente este anuncio serán los que sean capaces de seguir a Jesús de una manera incondicional; también en su silencio y soledad

SI ESTÁS ENAMORADO ¡NO TE CASES!

El enamoramiento es un estado gratificante, pleno, pasajero y de una total idealización de la otra persona. Por eso, no puede ser el estado ideal para tomar una decisión tan importante como la de casarse. Quien está enamorado no conoce realmente a la otra persona, sino que la ha idealizado como aquella que realiza todas sus expectativas. No hay capacidad crítica, no se tiene conciencia de los errores y se cree que ella es la perfección bajada del cielo. Quien está enamorado corre el riesgo de vivir un estado psicótico de pérdida de sentido de la realidad. Por eso no puede casarse en ese estado, sino que tiene que esperar conocer realmente y aceptar la realidad de su pareja.

El amor es una decisión. Es la preferencia de compartir mi vida con alguien real, con errores y virtudes, con quien me agrada estar y con quien siento que me complemento. El amor es realidad, sé quién es la otra persona y decido estar con ella en medio de todas las circunstancias de la vida. Sé que no ha sido creado para mí y que tiene su propia autonomía, que tengo que aceptar y valorar. La amo con sus defectos, la amo desde sus valores y quiero estar con ella para siempre. Creo que un sacramento tan importante como el matrimonio necesita esta realidad del amor para poder darse.

Cuando no ves errores en tu pareja es porque no la conoces y estás enamorado. Cuando sabes qué la caracteriza y tienes claro sus errores, pero aún así quieres estar con ella es porque la amas.

El amor es una decisión que debe sostenerse a diario con nuevas decisiones. Es una experiencia que exige buena comunicación, buena capacidad de resolución de conflictos, soñar juntos, sacrificarse por el otro y dar lo mejor de sí para que el otro sea feliz. Es buscar ser uno sin dejar de ser dos.

El enamoramiento es la fase inicial del amor, pero no es el amor. El enamorado tiene que trascender hasta amar y así sí vivir una relación plena. Cuando las mariposas se han muerto en el estómago, pero aún se quiere estar al lado de esa persona, es porque el enamoramiento ha dado paso al amor.

Esa es la condición para el matrimonio. Quienes se aman así tendrán muchas menos posibilidades de separarse y de fracasar en su relación que aquellos que sin conocerse, enajenados por las emociones, han decidido casarse. El sacramento exige como condición de posibilidad el amor. Un amor real que va más allá de los emocionalismos y está encarnado en la realidad.

Creo que el Espíritu Santo es una gran ayuda para vivir el sacramento del matrimonio. Creo que el amor de Dios que llena los corazones puede generar las actitudes que se requieren para vivir amándose y felices el resto de la vida. Propiciar una experiencia espiritual en la que el Espíritu Santo los mueva a dar lo mejor de sí es fundamental para vivir este sacramento que pide eternidad. Por eso los invito a estar este lunes 9 de mayo, en el Estadio Metropolitano, a partir de la una de la tarde, en la fiesta de Pentecostés. Estoy seguro que eso los animará en su experiencia de creyentes y en su experiencia de pareja.

San Esteban Protomartir

Los que, siguiendo a Jesús, han comenzado a transformar su vida, son enviados a los que aún no han escuchado el llamado a acoger la presencia del Reino. Encontrarán seguramente mucha resistencia porque aquellos no siempre estarán dispuestos a cambiar su vida. El discurso apostólico evoca una máxima sapiencial:

«¿Qué tienen de común el lobo y el cordero? Así pasa con el pecador y el hombre bueno» (Eclo 13,17).

Y los seguidores de Jesús deben recordar también el anuncio del profeta:

«El hijo denigra al padre, la hija se alza contra su madre, la nuera contra su suegra, y cada uno tiene como enemigos a los de su casa» (Miq 7,6).

De hecho, unos pocos años antes que se escribiera el Evangelio de Mateo, todo eso se había visto con lamentable frecuencia durante la guerra que terminó con la destrucción de Jerusalén:

«Entre los que incitaban a la guerra y los que reclamaban la paz, se produjo un duro enfrentamiento. La pelea arreció primero en las familias, entre personas que habían vivido en armonía; luego los mejores amigos se lanzaron unos contra otros» (Josefo, Guerra IV,132).

La tradición posterior interpretaría el momento de la llegada de la redención como un tiempo de enfrentamiento aún entre las personas más cercanas, según las palabras de Miqueas 7,6:

«En esa situación, ¿en quién se puede confiar? Solamente en nuestro Padre del Cielo» (Talmud Sanhedrín 97).

Por la misma época ya era conocido el desenlace de las vidas de los apóstoles. Se sabía que el TESTIMONIO (martyrion) tenía un costo alto. Pero los apóstoles deben confiar en la asistencia de Dios, que no dejó solos a enviados tan inseguros como Moisés y Jeremías:

«YHWH respondió a Moisés: «¿Quién dio al hombre una boca? ¿Y quién hace al hombre mudo o sordo, capaz de ver o ciego? ¿No soy yo, el Señor? Ahora ve: yo te asistiré siempre que hables y te indicaré lo que debes decir» (Ex 4,11-12).

Jeremías dijo: «¡Ah, Señor! Mira que no sé hablar, porque soy demasiado joven».

YHWH le dijo: «No digas: «Soy demasiado joven», porque tú irás adonde yo te envíe y dirás todo lo que yo te ordene. No temas delante de ellos, porque yo estoy contigo para librarte -oráculo del Señor -»

YHWH extendió su mano, tocó mi boca y me dijo: «Yo pongo mis palabras en tu boca» (Jer 1,6-9).

¿Prefiero estar solo y no mal acompañado? o ¿prefiero estar mal acompañado que estar solo?

“Prefiero estar mal acompañado que estar solo”
Hay muchas expresiones de amor, que evidentemente no tienen nada que ver con amor, en el tanto causan dolor y desazón. He venido planteando semana a semana, el fundamento central de cualquier relación humana es el bienestar y la construcción de la felicidad, no hay otro, pero nos cuesta asumir que múltiples expresiones de amor no son sanas, porque le damos cabida a la negación, a la fantasía o a justificar nuestras motivaciones cuando sabemos que éstas desde el inicio estaban mal.

Quise darle la vuelta a este refrán, en lugar de decir prefiero estar solo que mal acompañado, porque tristemente hay muchísimas relaciones estructuradas sobre el aguante, el soporte, la anulación. Lo que desgasta día a día, usted lo sabe, la pregunta es ¿Por qué se lo permite?

No importa el dolo, lo mal que la esté pasando hay personas que se dicen a sí mismas “ya estoy en esto, no lo voy a dejar así”, entonces construimos relaciones que no funcionan, simplemente porque están impregnadas de un enorme conjunto de malos hábitos, que lo único que hacen es joder la vida, fastidiar el proceso de relación en pareja, pero no hacemos nada por cambiarlos.

¿Esta seguro de que amar es sufrir?
¿De verdad vos crees que amar es aguantar?
¿Se te ha ocurrido que puede haber otras formas de amar?

El propósito
El propósito de una relación es la felicidad, es el eje que no se puede perder, es el norte que nos debe guiar, es la vela que se debe izar. Si esto se deja de lado nada tiene sentido. No cabe estar en una relación por miedo a la soledad, no cabe estar mal, por miedo a no tener a alguien al lado.

Cuando usted en una relación de pareja, opta por tener hábitos poco constructivos, ¿Hacia dónde va? Entonces, ¿Qué espera?, ¿Qué sentido tiene esto en su vida? Usted está en una relación de pareja, lo hace bien, o no tiene sentido.

Si usted decide actuar con indiferencia, con ella construye frialdad. Si decide caminar en su relación con intransigencia, ¿Qué construye? Si avanza en el tiempo al lado de su pareja cargado de orgullo y resentimiento, todo esto a flor de piel ¿Qué espera?, ¿Qué sentido tiene esto en su vida? Nada de esto crea empatía.

Sí usted propone estupideces, si se vive en medio de discusiones, nada se resuelve. Si usted asume actitudes inmaduras ¿Cómo espera un diálogo justo?. Si usted es de los que pega gritos, hace caras, pasa cargando su relación de celos, inseguridades, usted sabe que no actúa bien. ¿Qué espera? ¿Qué sentido tiene esto en su vida?

¿Esta seguro(a)?
Entonces si este es el cóctel, la fórmula que usted ofrece a la relación, que aburrida, fea y disfuncional es su propuesta. ¿Por qué quedarse al lado de alguien que huele a complicación, tensión? Resulta casi irracional decir, “prefiero esto a la soledad” ¿Esta seguro(a)?

Que esto es mejor que la soledad, vea la realidad, hay ira, resentimiento, impaciencia, impulsividad, no se ha preguntado ¿Por qué su pareja sigue a su lado? Quizá, dentro de muchas otras variables, tenga que ver con el hecho de que él o ella prefiere estar mal acompañado que estar solo, esto solo es un reflejo de la mala integración emocional que tiene una persona, esto es admisible en el amor.

Este es un acto de conciencia para usted, para mi, para todos. Si estar bajo una propuesta es mala se abraza como un estilo de vida, hay dos personas que requieren sanar sus emociones.

Todos y todas sabemos reconocer el lenguaje frío, las expresiones indiferentes, sabemos cuando causamos tristezas profundas a nuestra pareja ¿Seguir igual, es una opción? ¿Le parece que debe estar ahí al lado de una propuesta tan carente y vacía?

Esto solo se explica por motivaciones que no tiene que ver con el amor, quizá tenga mucho que ver con el pseudoamor, que se alimenta de muchas presiones emocionales, sociales, religiosas, económicas, de carencias emocionales, que nos mantiene atados a una persona cuya propuesta es deplorable.

Si usted esta en una relación de pareja
Si usted esta en una relación de pareja, así, porque en lugar de sufrir, no hacen ambos un trabajo interno muy fuerte, consciente, maduro para asumir lo que hay que arreglar por dentro para proponer y llevar a la despensa emocional de esa vida de pareja una relación diferente, que sea gratificante, realizante, en definitiva que le haga a usted y a su pareja felices.

Los amores son sanos o no sirve.

Es acá donde quiero proponerle varias cosas importantes:

Primero no busque la perfección de su pareja ni usted, ni yo, ni la otra persona somos perfectos, no podemos buscar perfección, pero esto no significa que no podamos aprender formas sanas de estar en una relación.

¿Pregúntese por qué reacciona tan mal ante los problemas de la vida de pareja?
Recuerde aquel momento, aquel día ,aquel lugar, en el que usted dijo, a “te voy amar siempre”, quiero que recuerde ese momento en el que usted le dijo “pasemos la vida juntos” ¿Qué pasó? ¿Qué sucedió? ¿En qué momento su despensa emocional se lleno de productos vencidos que huelen y saben tan mal?

Recuerde que usted hizo una promesa, ambos hicieron una promesa, porque no mantener esa promesa activa, bajo esquema de conciliación muy positivo y sano, en el que palabras como: perdón, lo siento, te escucho, tienes la razón, te explico, necesito tu apoyo, por favor, me comprometo, y mil frases, que bien usadas podrían cambiar el norte, rumbo, el curso de su relación.
¿Dónde quedó aquella persona detallista? Que con tiempo o sin él, con dinero o sin él, marcaba la diferencia en el día a día ¿Dónde quedo?¿Qué sucedió?
Dense cuenta, usted y su pareja perdieron esto, si lo que han hecho es cargarse problemas, que los llevan a explotar una y otra vez ¿Cuándo va hacer resolver? Dar el brazo a torcer para dejar de lado el orgullo y abrirse al bienestar, puede ser profundamente liberador.
No podemos pensar y dar por sentado que el amor se puede mantener activo solo, el amor solo se mantiene activo en una relación de pareja sin hacer las cosas bien. ¿Realmente no sabía esto?

Les propongo este decálogo, quise llamarlo la La declaración del auto-respeto en el amor”
Te amo, porque no me duele.
Te amo, porque disfruto.
Te amo, porque nos hace bien.
Te amo, porque siento paz.
Te amo, porque siento confianza.
Te amo, porque no hay angustia.
Te amo, porque tu molestia no me maltrata.
Te amo, porque ambos nos comprometemos igual.
Te amo, porque vamos en la misma dirección.
Te amo, porque las cosas son claras, cero confusión

Conmigo lo hicieron…

http://www.youtube.com/watch?v=7_dIvveYIjs

Como el pastor separa las ovejas de los cabritos

Las imágenes de juicio están muy presentes en la literatura apocalíptica. Según ellas se separa a los que ejercieron la tiranía, que son despojados de poder y reciben el castigo merecido.

Los oprimidos encuentran finalmente la justicia que les había sido negada.

«He aquí que en las nubes del cielo venía como un Hijo de hombre. Se dirigió hacia el Anciano y fue llevado a su presencia. A él se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será destruido jamás… El tribunal se sentará, y el dominio le será quitado [al reino tiránico], para ser destruido y aniquilado definitivamente. Y el reino y el imperio y la grandeza de los reinos bajo los cielos todos serán dados al pueblo de los santos del Altísimo. Reino eterno es su reino, y todos los imperios le servirán y le obedecerán» (Dn 7,13.14.26-27).

«En esos días rogarán los poderosos y los reyes que poseen la tierra a sus ángeles castigadores, a los que habrán sido entregados, que les concedan un breve descanso para prosternarse y adorar al Señor de los espíritus y confesar su pecado ante él. Entonces dirán:

―Saciada está nuestra alma de bienes inicuos, pero no nos libran de bajar al oneroso šeol.

Después de esto se llenarán sus rostros de tiniebla y vergüenza ante aquel Hijo del hombre, y serán expulsados de su presencia, y la espada morará ante su rostro entre ellos» (1 Henoc 63,1.10-11).

La mentalidad del Benefactor

La lápida conmemorativa de un funcionario egipcio reza:

«Yo di pan al hambriento, vestidos al desnudo; desterré sufrimientos y alejé la indigencia… asistí a los ancianos, remedié la necesidad del que nada tenía; fue sombra protectora de los huérfanos, apoyo de las viudas».

Se trata de la “biografía ideal”, que expresa una mentalidad muy extendida en la antigüedad: la “mentalidad del BENEFACTOR”.

A pesar de la semejanza con el texto evangélico de Mateo, su motivación no es la misma. En el Oriente reyes y funcionarios exhibían su asistencia a los pobres y los débiles. En el occidente, en cambio, personas privadas gastaban su dinero para una beneficencia que favorecía a todos los habitantes (libres) de la ciudad, sin el mínimo interés en apoyar a los pobres en particular.

Una y otra actitud consistía en formas de dominio: reyes, aristócratas y funcionarios se aseguran con ese comportamiento la lealtad de los súbditos. No se trata del establecimiento de una identidad moral para obtener fama en este mundo y acceso al otro mundo. Se trata de manifestar un STATUS SOCIAL que mantiene la dependencia entre BENEFICIADO y BENEFACTOR.

La espiritualidad del Servidor

Jesús cuestiona directamente ese comportamiento, en apariencia elogiable, como ideología de dominadores:

«Los reyes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los que ejercen el poder sobre ellas se hacen llamar Benefactores; pero no así vosotros, sino que el mayor entre vosotros sea como el más joven y el que dirige como el que sirve» (Lc 22,25-26).

Aquí vemos la diferencia esencial de perspectiva que presenta el Evangelio. En él las buenas obras no están ordenadas a crear lazos de dependencia. Al contrario, las buenas obras en favor de los necesitados se resumen en el término SERVIR (Mt 25,44).

Y la actitud de servicio encuentra su mejor ejemplo en el Hijo del hombre que “no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mt 20,28).

El Evangelio muestra entonces que la actitud básica en la realización del bien debe ser el compromiso de la vida, de la persona entera.

La Presencia Divina

Según la tradición judía y cristiana en la persona extraño se acoge una presencia sobrenatural:

«Es mayor acoger a los viajeros que recibir la divina Presencia» (Talmud Shebu 35,b)

«Cuando existía el templo se usaba el altar de expiación, pero ahora, desde que ya no hay templo para la expiación, se usa la mesa de cada uno» (Talmud Menajot 97a)

«No se olviden de la hospitalidad; gracias a ella algunos [como Abraham] hospedaron, sin saberlo, a ángeles» (Heb 13,2).

En el Evangelio tanto los justos como los reprobados se sorprenden en el juicio. Ninguno había reconocido el rostro del Rey futuro en aquellos a quienes acogieron o rechazaron. Vieron simplemente a personas necesitadas y procedieron de diversa manera con ellas.

El Rey mesiánico llega a identificarse con el necesitado, hasta llamarlo incluso hermano.

Pero, ¿alguien está dispuesto?

¿Hay alguien que quiera ser el último, sirviendo y pasando inadvertido?

El ser transparente no es un opción en esta sociedad nuestra. Buscamos significación mediática y presencial para sentirnos importantes y acogidos. Y las palabras de Jesús proponiendo humildad, trabajo callado e implícito, parecen intragables.

Este fragmento está reelaborado por los primeros cristianos que, en tiempos de Mateo, están siendo perseguidos por anunciar a Jesús resucitado. Ellos retoman la palabras del Maestro que les animan y defienden y, también, las que les dan identidad. Ser humildes, va a ser el modo de responder -los “cristianos”- a aquellos que les critican y desvalorizan a Cristo. Y el adjetivo “hipócritas”, la defensa ante los fariseos que les rechazan.

Muchas de las reacciones que tenemos y de la palabras que emitimos dependen del contexto que vivimos. A veces, ni nosotros mismos comprendemos nuestras salidas de tono. Los demás las sufren y tampoco saben cómo explicarlas. Pero lo que es verdad, es que podemos dar la impresión de decir una cosa y vivir la contraria; como los fariseos.

Supongo que mucha gente se “echa para atrás” al entrar en contacto con nosotros. Ven nuestras incoherencias de curas, de religiosos, de matrimonios o grupos de jóvenes y se van. Encuentran dentro lo que ya tienen fuera. Y es cierto, pero no es menos verdad que el único al que seguimos, el verdadero modelo, el que no falla es Cristo.

Si yo fuera sencillo para presentarme como torpe y ofrecerme como instrumento, seguro que sería más testigo y menos protagonista. Y entonces las palabras de Jesús no causarían tanta extrañeza: no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor”.

Revisemos, también, en nuestra comunidad y el testimonio que damos: ¿Hay alguno que quiera servir y  pasar inadvertido?

Ama a tu prójimo si te amas a ti mismo

La confianza en sí mismo significa, entre otras cosas, estar consigo mismo, estar en sí mismo, sentirse bien consigo, ser independiente de los demás. Muchos no pueden construir un sentimiento del propio valor, porque DAN a otros PODER sobre SÍ MISMOS. No están consigo, sino siempre con los otros. No descansan EN SÍ mismos, sino que adquieren única y exclusivamente el sentimiento del propio valor recibiéndolo de los otros, de su benevolencia, de sus alabanzas, de sus gestos de confirmación. No son capaces de deslindarse de ellos. Todo lo refieren A SÍ, se sienten heridos por cualquier observación ingeniosa (de los otros).

A tales personas aconsejo que entren en contacto con sus propias agresiones. Por medio de la agresión soy capaz de deslindarme de otros. La agresión es el impulso de distanciarme del otro para poder estar conmigo mismo. Alguna vez a aquel que nos hiere habrá que echarlo primero de nosotros mismos. Tan solo cuando expulsó a quien me ha herido, puedo verle de manera más objetiva y PERDONARLE DE CORAZÓN. Quien no es capaz de perdonar está siendo determinado por la persona que le ha ofendido.  

Mientras estoy poseído por una persona distinta, no puedo estar conmigo mismo, no puedo desarrollar un sentimiento del propio valor. SOY VIVIDO POR OTROS, en vez de ser yo mismo el que viva mi propia vida.

Estar consigo es algo que puede tener distintos aspectos. Estoy conmigo cuando me siento A MÍ, cuando confío en MIS propios sentimientos, cuando descanso en MÍ mismo. no dependo del estado de animo de otros, sino que ESTOY EN CONTACTO con mis propios sentimientos. Estoy conmigo, cuando me siento en el cuerpo. Por ejemplo, si hago una carrera por el bosque y, a causa del esfuerzo físico, me pongo a sudar, entonces estoy conmigo. Siento mi cuerpo, y me siento bien dentro de él. Entonces no se me ocurre en absoluto la idea de poner en duda mi propio valor. Yo me siento, luego soy. No tengo que demostrar mi valor en realizaciones externas. Yo me siento. Eso me hace bien. De la misma manera que yo siento, no siente nadie. Yo soy único. Yo soy yo mismo. Esto no es un conocimiento, sino una experiencia que me enseña mi propio valor singularísimo.  

Muchas personas buscan las causas de sus problemas en los demás. Tendrían que aprender a estar consigo mismas, a descubrir la genuina razón, y a desarrollar la sensibilidad hacia sí mismas, hacia sus sentimientos y hacia su cuerpo.

AUTOR: Anselm Grün.

LIBRO: Como estar en armonía consigo mismo.

Quiero añadir a este interesante escrito, de uno de mis libros favoritos, que me ha ayudado mucho a irme descubriendo y que aconsejo leer (a quien le haya interesado este escrito y otros del mismo libro que voy a ir poniendo), que es triste pero muy común que a veces en épocas de nuestra vida e incluso en el presente pongamos nuestro valor y valía en los demás (porque somos nosotros mismos los que damos ese poder a los demás), a quienes muchas veces admiramos, idolatramos de una forma poco sana para nosotros mismos, porque a la vez que las idolatramos y creemos perfectas a otras personas, nos miramos con mucha pena, con crítica destructiva, juzgándonos incapaces de lo que otros creemos que hacen fácilmente, de llegar a donde otros llegan sin parecernos que hagan esfuerzo alguno…..

En esa comparación está reflejada nuestra propia debilidad… nuestra poca autoestima o propio valor (como dice el autor del libro) hace que estemos midiéndonos constantemente con los otros (y minusvalorándonos consecuentemente), sin darnos cuenta de que todo el mundo tiene una opinion basada en su tamiz e historia personal, con sus propios miedos y frustraciones, sus propias heridas, …

HABILIDAD EMOCIONAL.

  • “Este gozo que siento no me lo ha dado el mundo y, por tanto, el mundo no puede arrebatármelo.” SHIRLEY CAESAR.
  • “Si no lo encuentras dentro de ti, ¿dónde lo encontrarás?.” ALAN WATTS.
  • “Si alguien se encuentra a sí mismo… posee una mansión en la que podrá vivir con dignidad todos los días de su vida.” JAMES MICHENER.
  • “Ellos no pueden quitarnos nuestro autorrespeto si nosotros no se lo damos.” GANDHI.
  • “Me observo a mí mismo y llego a conocer a otros.” LAO-TSÉ.
  • “Debes aprender a ponerte en contacto con la más profunda y pura esencia de tu Ser. Esta esencia verdadera va más allá del Ego, no conoce el miedo; es libre; es inmune a la crítica; no le teme a ningún reto, no es inferior a nadie, ni superior a nadie, está lleno de magia, misterio y encanto.” DEEPAK CHOPRA.
  • “Alcanzar el centro, mantenerse en contacto con la realidad de uno mismo, es el más elevado de los estados que un ser humano puede alcanzar.” BRUCE LEE.
  • “No dejéis que el ruido ahogue vuestra propia voz interior. Ella ya sabe lo que vosotros realmente queréis ser.” STEVE JOBS.
  • “La peor soledad es la de la ausencia de uno mismo, no la de los demás.” ANÓNIMO.
  • “Los seres humanos estamos hechos para superarnos y solo somos verdaderamente nosotros mismos cuando nos trascendemos.” HUSTON SMITH.
  • “La clave para gestionar a otros de manera efectiva es manejarse uno mismo primero. Cuanto más conoces de ti mismo, más puedes relacionarte con los demás, desde una posición de confianza, seguridad en uno mismo y fortaleza.” WEISINGER.
  • “Si es paz lo que buscas, trata de cambiarte a ti mismo, no a los demás. Es más fácil calzarse unas zapatillas que alfombrar toda la tierra.” ANTHONY de MELLO.
  • “Si te olvidas de ti, tarde o temprano los demás, siguiendo tu ejemplo, también se olvidarán y quizás deduzcan que no existes.” JORGE BUCAY. 

Podemos huir del llamado de Dios, pero de su presencia jamás…

Cada uno de nosotros en algún momento de nuestra vida podemos llegar a encontrarnos en un momento de crisis. Nadie es la excepción. Un momento de crisis saca de ti lo que tú mismo ni siquiera sabes que tienes dentro y es este el punto de partida que define si ves en tu crisis una oportunidad o un problema más sin solución.

Cuando tu vida está envuelta en cualquier tipo de crisis tienes dos opciones: Seguir adelante o escapar.
Huir resulta la más sencilla y por ende es la que con frecuencia escogemos. Hoy debo decir que nuestras excusas han sido las que por mucho tiempo, incluso años, han impulsado nuestros más grandes temores y miedos. Estas son las que nos han sumergido dentro de un inmenso mar oscuro y frío donde parece no haber salida y lo único en que pensamos es en huir… Huir de situaciones adversas, críticas, huir a nuestro mismo llamado y huir de Cristo.

Hace poco, una joven me expresaba una inquietud que tenía en su corazón y me preguntaba si cada uno de nosotros tenía un llamado.  Ella me especificaba que amaba a Dios con todo su ser pero al mismo tiempo no tenía un norte hacia donde dirigir su llamado. Es una mujer apasionada haciendo lo que más le gusta, pero dentro de eso no ha hallado el llamado que Dios tiene para su vida.
En medio de esa conversación yo recordé que yo descubrí mi llamado escapando de Él. Sí, leíste bien: escapando de las manos de Jesús.
Como lo mencioné antes, tú escapas es de los más grandes miedos que tienes dentro de ti. Yo le huí a Cristo, tal vez por mis temores al creer que no era suficiente para construir el sueño de Dios. Es una misión tan grande que en mi mente me ‘’quedaba corta’’ a la hora de empezarla.

Seguramente después de esto hayas obtenido fuerzas para seguir adelante en medio de tus problemas, pero tal vez hayan aumentado tus ganas de huir de tu llamado y de Jesús. En mi caso, descubrí la única clave para escapar de Cristo y quiero compartirla contigo.

FORTALECE TU INCREDULIDAD CON UN CÓMO.

Absolutamente cualquier duda que tengas para confrontar tus situaciones pregúntaselo a Dios con un CÓMO.

  • ¿CÓMO voy a predicar tu palabra si no sé hablar?
  • ¿CÓMO conseguiré este negocio si no tengo influencias?
  • ¿CÓMO influenciar mi trabajo, barrio o universidad si soy muy joven/viejo?
  • ¿CÓMO pastorear sin saber pastorear?

La clave está en el “cómo”.
Siempre que tenemos dudas que no nos dejan avanzar, Dios siempre las responde y descubrirás que cuando empiezas con un cómo Él termina con esto:

  • «No temas, sino habla y no calles’’ – Hechos 18:9
  • «Yo pongo mis palabras en tus labios.
 Hoy te doy plena autoridad’’ – Jeremías 1:9
  • Pero el Señor me dijo:
 «No digas que eres muy joven.
 Tú irás a donde Yo te mande,
 y dirás lo que yo te ordene. – Jeremías 1:7
  •  “Yo no soy profeta, ni hijo de profeta, sino que soy boyero y cultivador de higueras. Pero el Señor me tomó cuando pastoreaba el rebaño, y me dijo: ‘Ve, profetiza a Mi pueblo Israel’’. – Amós 7:14-15

Después de esto encontrarás que cuando intentas fortalecer tu incredulidad, Él deja que tus dudas se mueran de hambre a través de la confirmación de su Palabra en ti.  ES IMPOSIBLE ESCAPAR DE DIOS. Inténtalo, hazlo, pero al fin y al cabo entenderás que Jesús no deja un llamado sin realizar y un don sin descubrir.

 Yo escapé -y he seguido tratando de escapar- de Cristo buscando una salida fácil, pero lo que encontré fue una entrada a la mayor aventura que cualquiera pueda tener.

Sigo creyendo que Dios es el único Absoluto que te quiere para Él y si tratas de escapar Él se encargará de relativizar todo cuanto te ata hasta convertirse en el único Absoluto de tu vida.

Mt 23,1-12. HACERSE SERVIDOR DE LOS OTROS

«Jesús dijo a la multitud y a sus discípulos: «Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés; ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen.

Atan pesadas cargas y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo.

Todo lo hacen para que los vean: agradan las filacterias y alargas los flecos de sus mantos; les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, ser saludamos en las plazas y oírse llamar “mi maestro” por la gente.

En cuanto a ustedes, no se hagan llamar “maestro”, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A nadie en el mundo llamen “padre”, porque no tienen sino uno, el Padre celestial. No se dejen llamar tampoco “doctores”, porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías.

Que el más grande de entre ustedes se haga servidor de los otros, porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado» (Mt 23,1-12).

Jesús había enseñado en el Sermón de la Montaña: «No juzguen, para no ser juzgados. Porque con el criterio con que ustedes juzguen se los juzgará, y la medida con que midan se usará para ustedes» (Mt 7,1-2).

Y así es un hecho que los predicadores del Evangelio también son hasta el presente juzgados con la MISMA MEDIDA con que ellos juzgan a los fariseos. Con frecuencia se dice de los clérigos: «no se guíen por sus obras, porque NO HACEN lo que dicen» (Mt 23,3).

¿Héroes o villanos?

Si bien Jesús no concuerda con los fariseos en algún punto (el divorcio: Mt 19,3-9), en otros sí (la resurrección: Lc 20,39). Y reconoce su autoridad religiosa.

Las imágenes que nos llegan de los fariseos son muy dispares. Según Josefo:

«Tenían conquistado crédito ante el pueblo y todas las cosas divinas, las oraciones y las ofrendas de sacrificios se cumplían según su interpretación. Las ciudades habían rendido homenaje a tantas virtudes, aplicándose a lo hay de más perfecto en ellos tanto en la práctica como en la doctrina» (cf. Antigüedades XVIII,11-25).

«Los ricos se inclinaban por los saduceos, mientras que los fariseos contaban con la simpatía de la multitud» (Antigüedades XIII,298).

Por su parte rigoristas esenios cuestionan a los fariseos, pero por considerarlos laxos en la interpretación de la Ley:

«Se indignan al oírme los que gustan de contemporizar… los intérpretes de la mentira, la horda de seductores» (Himnos II,15.32).

«Ellos buscaron interpretaciones fáciles, escogieron ilusiones, escudriñaron brechas, escogieron el cuello hermoso, justificaron al culpable y condenaron al justo, transgredieron la alianza, quebrantaron el precepto, se agruparon contra la vida del justo, su alma aborreció a todos los que caminan en la perfección…» (Documento de Damasco 1,18-21).

Buenos y malos, … como en todos lados

La inconsecuencia entre la propia identidad y la conducta concreta es una herida que afecta a todo ser humano. La Mishná lo expresa con dolor:

«Un piadoso idiota, un malvado astuto, una mujer hipócrita y las heridas de los fariseos destruyeron el mundo» (Sotah 3,4).

Y el Talmud comenta la frase catalogando a los fariseos (Sotah 22b)

  Apodo Explicación
1 Fariseo Ancho de HOMBROS Lleva sus acciones en los hombros para que todos las vean.
2 Fariseo REZAGADO Se atrasa respecto a los deberes de justicia porque siempre tiene otro precepto que cumplir.
3 Fariseo CALCULADOR Puede permitirse algún delito porque antes realizó otras obras buenas.
4 Fariseo AHORRADOR Se pregunta constantemente qué otro deber puede cumplir que resulte virtuoso.
5 Fariseo ESCRUPULOSO Se preguntan por los pecados ocultos para compensarlos con una buena acción
6 Fariseo del TEMOR Temen el castigo
7 Fariseo del AMOR Aman a Dios y confían en su recompensa

Un lenguaje bastante habitual

El duro tono dirigido contra los referentes religiosos era habitual entre los profetas (Os 5,1-10). Jesús se integra en esa misma corriente.

La Mishná es testigo de las descalificaciones entre SADUCEOS y FARISEOS por desacuerdos en la jurisprudencia de la Torah (Yadayim 4,6-8).

También los mismos fariseos discutían entre sí; no siempre con humildad:

«Durante muchos años discutieron las escuelas de Hillel y Shammay. Unos decían: la jurisprudencia es tal cual nosotros la interpretamos. Los otros, a su vez, abogaban por su propia razón… ¿Por qué se determinó en la mayoría de los casos que la razón la tienen los discípulos de Hillel? Porque eran amables y humildes. Esto te enseña: El que se humilla, es enaltecido. El que se enaltece, es humillado» (Talmud, Erubim 13).

Pero también el Apóstol Pablo descalifica a otros predicadores del Evangelio:

«Atención a los perros; atención a los obreros malos… Porque muchos viven según os dije tantas veces, y ahora os lo repito con lágrimas, como enemigos de la cruz de Cristo, cuyo final es la perdición, cuyo Dios es el vientre, y cuya gloria está en su vergüenza, que no piensan más que en las cosas de la tierra» (Flp 3,2.18-19).

Con mucho acierto observa John Meier: «El diálogo cortés entre grupos religiosos diferentes es una feliz invención moderna» (Un Judío Marginal III, p.355).

El más grande de entre ustedes será servidor

Si bien los cuestionados son «los escribas y fariseos», la advertencia va dirigida «a la multitudy a los discípulos» (Mt 23,1). Los reproches quieren prevenir lo que muy fácilmente les puede ocurrir a los seguidores de Jesús en el ejercicio de la autoridad en la nueva comunidad que se va formando. Esto queda claro en el contraste de la advertencia: «En cuanto a ustedes…» (23,8).

En el Sermón de la Montaña se criticaba el exhibicionismo en la práctica religiosa, tales como:

  • «ir pregonando la limosna, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles» (Mt 6,2)
  • «orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos» (6,5)
  • «desfigurar el rostro para que se note el ayuno» (6,16)

A pesar de la ostentación, la práctica era efectiva: se daba limosna, se dedicaba tiempo a orar y había privación de alimento. Aquí se lo reconoce también cuando se denuncia: «Todo lo HACEN para que los vean» (23,5). Pero también se señala que en muchas otras cosas que son objeto enseñanza hay una gran inconsecuencia: «no se guíen por sus obras, porque NO HACEN lo que dicen» (23,3).

Sin embargo el Evangelio no cuestiona el concepto de presidencia con autoridad, pues manda a sus oyentes: «hagan y cumplan todo lo que les digan». Además Jesús declara que, así como algunos entonces ocupaban la cátedra de Moisés, «los que lo han seguido, también se sentarán en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel» (19,28).

Si bien el Evangelio propone un modo igualitario de relaciones, donde deben desaparecer las actitudes de superioridad, no por eso suprime los «cargos» que se desempeñan en la comunidad. Más bien se trata de devolver el sentido que éstos tienen, que es el de la RESPONSABILIDAD y el SERVICIO. En otras palabras, se amonesta a poner el hombro a las «pesadas CARGAS que se han puesto sobre los demás» (23,4) y a las que están implicadas en el propio CARGO: comportarse como padres y maestros, y no quedarse con la ostentación del título.

Esperando la Resurrección Final: Día de los fieles difuntos

“Una flor sobre su tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo se evapora. Una oración por su alma, la recibe Dios”, decía San Agustín. Cada 2 de noviembre la Iglesia recuerda con mucho cariño a los fieles difuntos y por ello te recomendamos estas oraciones por las almas de tus familiares que ya partieron a la Casa del Padre.

Por los padres y abuelos

¡Oh Dios! Nos mandaste honrar padre y madre. Por tu misericordia, ten piedad de mi padre (madre) y no recuerdes sus pecados. Que yo pueda verlo (la) de nuevo en el gozo de eterno fulgor. Te lo pido por Cristo nuestro Señor. Amén.

Todos tenemos familiares y amigos que han muerto. Hoy los recordamos a ellos y a todos los que han fallecido y los encomendamos a la misericordia de Dios. En este cementerio nos unimos para afirmar nuestra fe en Cristo que ha vencido la muerte y nuestra esperanza de que él vencerá también nuestra muerte y nos reunirá con nuestros seres queridos en su reino de gloria. Que esta celebración nos anime a ser fieles al Señor y a seguir los buenos ejemplos que nuestros familiares nos dejaron en su vida. Comencemos reconociendo nuestros pecados ante el Señor (momentos de silencio).


“Hermanos: No queremos que ignoréis la suerte de los difuntos para que no os aflijáis como los hombres sin esperanza”. Así empezaba el fragmento de la carta de san Pablo que hemos escuchado. ¡La suerte de los difuntos, de nuestros difuntos, de este hermano nuestro, cuyos restos mortales vamos a depositar en el sepulcro! ¿Qué pasa con ellos?

Esta es una pregunta fundamental que se hacen todos los hombres, sobre todo en momentos como éstos, cuando sufrimos la pérdida de un ser querido. La experiencia de la muerte está ahí; es una realidad de cada día, de la que no podemos sustraernos. Todos sabemos que tenemos que morir, que la muerte es el destino final de la vida humana. A pesar de eso, es decir, a pesar de que la muerte es la certeza más segura, vivimos como si la muerte no nos hubiera de visitar nunca, como si los que han de morir fueran los demás. A la vera del camino van quedando otros, mientras nosotros continuamos viviendo y preguntándonos de vez en cuando por los que ya han muerto.

A la pregunta por “la suerte de los difuntos”, dónde van a parar, qué será de ellos, no hay más que dos respuestas mutuamente excluyentes: o bien no hay ninguna “suerte”, es decir, los muertos están bien muertos y punto; o bien su destino es la vida junto a Dios, si fueron fieles a El mientras vivieron en este mundo. El pensamiento acerca de “la suerte de los difuntos” está íntimamente ligado a la fe en Dios, que la Sagrada Escritura llama “Dios de vivos, no de muertos”. Para el que no cree en Dios, la cosa está resuelta de antemano: si Dios no existe, mucho menos existirá una vida después de la muerte, por tanto, de lo que se trata es de vivir esta vida, la única que hay, lo mejor posible y sacándole el mayor provecho posible en cada momento: “comamos y bebamos, que mañana moriremos”, así caracteriza san Pablo la “filosofía” materialista de los que se apuntan únicamente a esta vida: “su dios, el vientre; su gloria, sus vergüenzas. Sólo aspiran a cosas terrenas”(Fil 3,19). Ciertamente, también hay otros que, sin esperar otra vida, porque no han recibido el don de la fe, viven esta vida de una manera digna, más digna a veces que los que “esperamos la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro”.

Sin embargo, el misterio de la muerte y la “suerte de los difuntos” sólo halla una respuesta adecuada desde la fe. Así nos enseña el Concilio Vaticano II: “Mientras toda imaginación fracasa ante la muerte, la Iglesia, aleccionada por la Revelación divina, afirma que el hombre ha sido creado por Dios para un destino feliz situado más allá de las fronteras de la miseria terrestre. La fe cristiana enseña que la muerte corporal… será vencida cuando el omnipotente y misericordioso Salvador restituya al hombre en la salvación perdida por el pecado… Ha sido Cristo resucitado el que ha ganado esta victoria para el hombre, liberándolo de la muerte con su propia muerte”(GS 18).

Los hombres sin esperanza, es decir, sin fe se afligen ante la muerte, porque con ella todo termina irremisiblemente. El Apóstol Pablo, en cambio, quiere que los creyentes miremos a la muerte con otros ojos, con otra cara: “Pues si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo a los que han muerto en Jesús, Dios los llevará con El“. El punto principal es la resurrección de Cristo, ella es la garantía de la resurrección de todos los demás, que hayan muerto en Jesús. Pablo no olvida este dato: morir todos tenemos que morir, lo importante es morir en Cristo Jesús, es decir, en su gracia y amistad.

“La suerte de los difuntos” está en Dios; por la muerte temporal han entrado en la vida eterna de Dios. Como la simiente que sembramos en la tierra ha de morir, ha de pudrirse primero para dar fruto, así también nosotros, para alcanzar la vida sin fin hemos de pasar por el doloroso trance de la muerte: a la vida verdadera se pasa por la frontera del sepulcro. Pero lo  verdaderamente importante es que cuando llamemos a su puerta, El nos abra; lo decisivo es que cuando venga el Esposo para invitarnos a entrar con El al banquete del Reino, nos encuentre preparados, con las lámparas encendidas, es decir, con la llama de la fe, la esperanza y la caridad iluminando nuestra vida y nuestra muerte.

Precisamente porque nosotros confiamos en que “la suerte de los difuntos” está en Dios, por eso mismo no sólo los recordamos, sino que entramos en comunión con ellos, rezamos a Dios por ellos y ellos interceden por nosotros. Como nos enseña el Concilio Vaticano II: “la fe… ofrece la posibilidad de una comunión con nuestros queridos hermanos arrebatados por la muerte, dándonos la esperanza de que poseen ya en Dios la vida verdadera”(GS 18).

Esta comunión con nuestros difuntos alcanza su momento culminante cuando oramos a Dios por ellos en la Eucaristía; entonces la Iglesia, mientras ofrece al Padre el sacrificio de Cristo presente sobre el altar, recuerda a los difuntos y reza especialmente por ellos. Es lo que estamos haciendo nosotros reunidos hoy aquí para orar por nuestro hermano que acaba de dejarnos. Y hay que decir que este rezar por él es un verdadero acto de fe, una confesión del Dios de vivos, a cuya misericordia le confiamos con la esperanza de ser contados también nosotros en el número de los elegidos, de aquellos que entran con el Esposo al banquete de bodas del Reino, “donde esperamos gozar todos juntos de la plenitud eterna de tu gloria…, porque al contemplarte como tú eres, Dios nuestro, seremos para siempre semejantes a ti y cantare­mos eternamente tus alabanzas” (Plegaria III).

Solo merece la BENDICION quien aprendió a AGRADECER

A Dios le Agrada nuestra Gratitud

“Bendice, alma mía, al Señor,
el fondo de mi ser, a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor ,
nunca olvides sus beneficios.
Él, que tus culpas perdona,
que cura todas tus dolencias,
rescata tu vida de la fosa,
te corona de amor y ternura,
satura de bienes tu existencia,
y tu juventud se renueva como la del águila.”
Salmo 102

Antes que la Petición está la acción de Gracias. La acción de Gracias es la petición agradecida.

Creo que de todos los salmos de la Biblia, los que más hacen meditar, reflexionar son los salmos de Acción de Gracias.

Agradecer es el acto más poderoso y convincente que se puede elevar al cielo.

Las personas que tienen la espiritualidad más elevada son aquellas que generalmente están agradecidas por los pequeños detalles, por aquello que cuenta poco para una persona soberbia.

Cuando ven lo que han recibido siempre lo miran bajo la lupa que lo agiganta todo y al momento de mirar lo que han hecho ellos por los demás siempre les parecerá insuficiente.

Por la vida voy encontrando personas que tienen una facilidad única para ser gratos con sus semejantes, con su Creador, con sus Progenitores y con todo el ambiente que les rodea y éstas fácilmente son felices porque han sabido experimentar que no es necesario lo extraordinario para alcanzar la plenitud. El mayor secreto descubierto es que lo Simple y lo Sencillo es el lenguaje más maravilloso y divino del que se sirve Dios para manifestar su Grandeza y su Amor.

Así como hay personas que han encontrado el secreto para estar agradecidos, hay otros que por tan grandes regalos puedan encontrar en la vida no son capaces de decir un simple gracias que en vez de empequeñecerlos les haría grandes. Éstas personas por lo general viven codiciando los bienes ajenos, tienen envidia de lo que otros tienen y se ponen siempre como un obstáculo y nunca como los que propician un ambiente en donde reine la tranquilidad y la armonía. La lucha es su lenguaje, el menoscabar a sus semejantes es su argumento, el eterno descontento es su pan de cada día y la infelicidad es la consecuencia de sus actos.

Pienso que si alguien no aprendió a agradecer y no está dispuesto a reconocer que todo lo que es y lo que tiene es Gracia está condenado a pasar por la vida sin hacer sombra ni sendero. Aquél que no agradece no merece la bendición ya que el mañana es consecuencia del hoy como el hoy fue consecuencia del ayer.

La persona que no es capaz de arrodillarse ante su Creador no merece absolutamente nada.

Los que todo lo recibieron y en vez de reconocer que están en la obligación moral de estar agradecidos y se han convertido  en exigentes, la vida misma les privará incluso de lo que creen tener y cuando vuelvan a donde comenzaron se darán cuenta que teniéndolo todo no fueron capaces de agradecer; ahora que teniendo solo lo necesario están en la obligación de mostrar Gratitud ya que de lo contrario nunca alcanzarán Bendición.

Vivo convencido de que todo lo que soy y lo que tengo es gratuidad y si no fuera por el amor De Dios poco contaría para el mundo.

  • Lo que soy y lo que tengo es Gracias a DIOS. 
  • Lo que he alcanzado (títulos o méritos) es gracias a los hijos De Dios que estuvieron ahí para apoyarme. 
  • La salud que gozo es producto de una disciplina que mis semejantes me inculcaron para ser ordenado en mi cuidado personal.
  • La vida espiritual que me sostiene lo debo a los buenos ejemplo de personas amaron, lucharon y vivieron de la mejor manera posible; dignos de ser recordados. 
  • Las virtudes las debo todas y cada una a mis familiares, mis defectos son elaboración propia. 
  • Las oportunidades para conocer el mundo cercano y lejano lo debo a la gracia De Dios que siempre ha estado ahí dándome a raudales aquello que simplemente no lo merezco. 
  • No tengo de qué jactarme ya que todo lo he recibido por esfuerzo, por insistencia y por misericordia. 

Hasta hoy solo me sale del corazón el decir Gracias a Dios y a la Vida por todo el bien que he recibido. Gracias Dios por todo lo que recibiré de ahora en adelante sé que será mejor de lo que yo lo estoy esperando e imaginando. Dios si me priva de algo es porque me va a regalar aquello que realmente necesito. Él sabe que aún sigo siendo el niño caprichoso que busca su conveniencia pero por amor me corrige en el momento correcto, justo cuando Él quiere. 

Gracias por todo Señor…

Feliz y bendecida semana para todos 

Con afecto AVD

Hablando… se soluciona muchas cosas (casi todo)

  • 💬 Hola, te estoy llamando porque las cosas se han complicado.
  • 🎣 ¿Qué ha sucedido?
  • 💬 Yo nunca pensé eso de ti, pero prefiero que todo lo que cuentan de ti sea mentira. Pero por el momento no quisiera ni siquiera verte.
  • 🎣 ¿No entiendo de qué me estás hablando?
  • 💬 No trates de disimular que ya sé todo de Ti, todo lo que has hecho.
  • 🎣 Me gustaría que pudiéramos conversar personalmente
  • 💬 Y todavía ¿no te da un poco de vergüenza que quieres conversar conmigo?
  • 🎣 La verdad no, por eso es que quisiera conversar y si es posible despejar las dudas que estamos teniendo mutuamente.
  • 💬 Espero que no sea una de tus escapatorias bien inventadas. 

(No fueron inventadas las excusas y ha comenzado la conversación… todo tiene un inicio difícil, pero cuando los interlocutores se abren al diálogo la interpretación de una misma acción puede ser muy distinta de lo que se pensó en otro momento)

Todos podemos tener un punto de vista distinto de la realidad. Las razones de cómo vemos la realidad tiene mucho que ver de los anteojos por los que estamos mirando.

Hace algunos días me ha tocado ser interlocutor de muchas entrevistas familiares, de negocios, resolución de conflictos, etc., y me quedo sorprendido la capacidad que puede tener la palabra para poder solucionar los problemas más difíciles.

Cuando llegaba el momento previo al encuentro embarga el miedo, la incertidumbre y a veces el desánimo de no enfrentar nuestra propia realidad y si es que no tenemos el valor para hacerlo terminamos huyendo o postergando para no sé cuando.

Hablar nos hace conectar con el otro, nos expone ante los demás de manera que lo que yo pienso los demás pueden saberlo. Hablar bien nos hace más humanos. Es tarea de todos los días ya que nuestras relaciones no es de un día, es de un encuentro incontable de oportunidades y los desafíos serán de la misma manera innumerables.

Hablar nos compromete. Hablar nos hace más humanos porque nos hace salir de nuestra mediocridad y nos manifestamos con aquello que es propio del ser humano: hablar.

Ante un problema:
El que no sabe y es un ignorante,
el que sabe y no dice nada es un miserable,
el que no sabe y dice algo es un criminal,
el que no sabe y no dice nada es un irresponsable con la realidad y
el que no quiere saber por no querer involucrarse con la realidad es poco humano.

Cuando por fin pude enfrentar mi propia realidad, mis propios desafíos y mis propios miedos hablando; encontré que tenía más temores que seguridades, que tenía más prejuicios de lo habitual y lo que pensaba que la otra persona podría tomarlo a mal ha sido un fantasma de humo que me estaba destruyendo y ahora creo que cada diálogo que he sostenido es una posibilidad para creer que la vida podría ser mejor cuando se comunica, cuando se dialoga, cuando se abre la puerta de la vida hacia los demás.

A los demás no los mires solo por la ventana de su vida, ve y toca la puerta y entabla un diálogo, apela al mejor argumento y ve decidido a respetar la postura de la otra persona lo cual implica que hay que estar dispuesto a perder. Cuando estés dispuesto a renunciar a un argumento menos sólido con respecto al de la otra persona verás que tu crecimiento es inevitable ya que escuchando se aprende, dialogando se limpia el paisaje, hablando nos hacemos entender que llevamos en el pecho un corazón que siente y en la cabeza un cerebro que piensa y un espíritu que urde armoniosamente estos sentimientos/pensamientos para exponerlos a los demás.

Al final me puedo dar cuenta que, cada vez que hablo con alguien, siempre salgo ganando 😃😄😃😄:
Ganando experiencia,
ganando amistades,
ganando correcciones,
ganando historias apasionantes,
ganando vida cualificada…

ganando tiempo bien compartido.

Hablando se solucionan problemas y basta con ser claros en los argumentos y corteses en el trato podremos ver que estamos configurados por palabras y dependerá nuestro medio en el que nos movemos de cuán agradable o desagradable lo hagamos en la medida que tratemos de la mejor manera posible a nuestros semejantes.

Nunca tengas miedo de hablar:
Si preguntas en clase, podrás tener una respuesta o no, pero te diste cuenta que te faltaba aprender.
Si expones tus dudas a tu pareja podrás hacerle saber que te importa y tú eres importante.
Si hablas de un tema y te faltan argumentos, para la próxima tendrás en cuenta que los demás tienen posturas más sólidas y podrías prepararte mejor.
Si hablas con aquellos que aparentan ser malgeniados podrás darte cuenta que a veces la ternura también está encapsulada en frascos no tan agradables.
Si hablas con los demás podrás encontrar lo que buscas o ayudar en lo que buscan los demás.

Los que no hablan por lo general tienen miedo a no tener la razón.

Que tengas un bendecido día… AVD

No den al César lo que es de Dios

«Los fariseos se reunieron entonces para sorprender a Jesús en alguna de sus afirmaciones. Y le enviaron a varios discípulos con unos herodianos, para decirle: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios, sin tener en cuenta la condición de las personas, porque tú no te fijas en la categoría de nadie. Dinos qué te parece: ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no?».

Pero Jesús, conociendo su malicia, les dijo: «Hipócritas, ¿por qué me tienden una trampa? Muéstrenme la moneda con que pagan el impuesto».

Ellos le presentaron un denario. Y él les preguntó: «¿De quién es esta figura y esta inscripción?».

Le respondieron: «Del César».

Jesús les dijo: «Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios» (Mt 22,15-21).

Se reunieron para sorprender a Jesús

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El Evangelio viene mostrando un episodio en que la AUTORIDAD de Jesús fue CUESTIONADA por sus interlocutores. Las preguntas planteadas constituían un DESAFÍO, al cual Jesús debía responder para conservar la consideración que de él tuviera el público.

Este tipo de relación era frecuente en la sociedad del antiguo Mediterráneo. Constituye un modo de comunicación en la que se quiere COMPARTIR o DISPUTAR el HONOR de otra persona.

Todo esto sucedía públicamente, ya que así se obligaba al que era desafiado a que reaccionara de algún modo. Su falta de REACCIÓN se interpretaría como una incapacidad para responder y quedaría desacreditado delante de todos.

La trampa puesta a Jesús es difícil de evitar, porque tanto la afirmación como la negación lo compromete. Sobre todo cuando se confronta esa respuesta con las ya conocidas declaraciones de un famoso líder rebelde:

[Judas el Galileo] «decía que era una vergüenza aceptar pagar tributo a Roma y soportar, después de Dios, a unos dueños mortales» (Josefo, Guerra de los Judíos II,118).

 La negativa al pago sería usada, pues, como acusación de rebeldía frente a la autoridad romana. Pero, confrontada con esa declaración, una respuesta afirmativa parecería al pueblo una falta de lealtad ante Dios:

[Los seguidores de Judas Galileo] «creen que Dios es el único Dueño y Señor. Les importa poco padecer cualquier tipo de muerte, hasta el más inaudito; el único objetivo que tienen es NO DAR EL NOMBRE DE SEÑOR A NINGÚN SER HUMANO» (Josefo, Antigüedades  XVIII 25).

¿Está permitido pagar el impuesto al César o no? NO El César no es SeñorConflicto con el Imperio
Dios no es el único SeñorConflicto con el Pueblo

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Contra-desafío de Jesús

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Jesús es puesto en la disyuntiva de contradecir la POTESTAD IMPERIAL o contradecir la REALEZA de DIOS que viene predicando.

Por eso devuelve el desafío comprometiendo a los retadores.

ACCIÓN Desafío «¿Está permitido pagar el impuesto al César o no?»
RECEPCIÓN Manifestación de haber recibido el mensaje «¿por qué me tienden una trampa? Muéstrenme la moneda con que pagan el impuesto».
REACCIÓN Contra-desafío «¿De quién es esta figura y esta inscripción?».«Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios»

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La lealtad Decisiva

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El movimiento revolucionario había radicalizado el PRIMER MANDAMIENTO: la lealtad al emperador era una traición a Dios.

Jesús también lo va a radicalizar, pero transfiriendo esta alternativa del campo POLÍTICO (Dios – César) al ECONÓMICO (Dios – Dinero). No exigió una opción sin reservas entre Dios y el emperador, pero sí lo hizo entre la adhesión Dios y el servilismo del dinero:

«Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al Dinero» (Mt 6,24).

Qué es lo que corresponde a Dios y qué al poder político lo explicitará el Apóstol Pablo:

«DAD A cada cual lo que se debe: a quien impuestos, impuestos; a quien tributo, tributo; a quien temor, temor; a quien honor, honor» (Rom 13,7).

 A la autoridad se le dará respeto y se le pagarán los impuestos. Pero sólo a Dios se deberá la LEALTAD DECISIVA, a través del amor y el temor, cuando la autoridad humana pretenda una obediencia en contra de los mandatos de Dios.

Los Viñadores asesinos… Mt 21, 33-46

«Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. 

Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: “Respetarán a mi hijo”. 

Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: “Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia”. Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron. 

Cuando vuelve el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?». 

Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo». 

Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras: “La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos”? Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos».

Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta» (Mt 21,33-43.45-46).

Israel, la Viña de YHWH

El comienzo de la parábola es deliberadamente evocador de una imagen usada en la Escritura: DIOS formó al pueblo de ISRAEL como se planta una VID. El Salmista ruega a Dios en su oración que no deje en manos de los enemigos al pueblo que en pasado rescató de la esclavitud y guió hasta Canaán:

«Tú sacaste de Egipto una vid, expulsaste a los gentiles y la plantaste; le preparaste el terreno, echó raíces y llenó toda la región… ¿Por qué has derribado sus cercos para que puedan saquearla todos los que pasan? … Vuélvete, YHWH de los ejércitos, observa desde el cielo y mira: ven a visitar tu vid, la cepa que plantó tu mano, el retoño que tú hiciste vigoroso» (Sal 80,9-10.13.15-16).

Por su parte los profetas describen la infidelidad del pueblo a la Alianza con Dios como una falta de fructificación de una vid muy cuidada:

 «Mi amigo tenía una viña en una loma fértil. La cavó, la limpió de piedras y la plantó con cepas escogidas; edificó una torre en medio de ella y también excavó un lagar. El esperaba que diera uvas, pero dio frutos agrios. La viña de YHWH de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantación predilecta. ¡El esperó de ellos equidad. y hay efusión de sangre; esperó justicia, y hay gritos de angustia!» (Is 5,1-2.7)

Los arrendatarios

Jesús comenzó el relato de modo idéntico a Isaías. Sin embargo introdujo una importante variación en la metáfora: la VIÑA de Dios continúa siendo Israel, pero no carece de frutos ( = buenas obras). En el Evangelio la crítica irá dirigida a los LABRADORES que debían cultivarla.

El tema de la parábola de Jesús refleja una situación frecuente por entonces. Muchas personas debían vender sus tierras a causa de las deudas. Y terminaban trabajando su campo, ya no como propietarios, sino como ARRENDATARIOS de algún terrateniente ausente que lo había adquirido. Así se quejaban ante el gobernador Nehemías unos siglos antes:

«Hemos tenido que hipotecar nuestros campos y nuestras viñas para pagar el tributo al rey. Ahora bien, nuestra carne es como la carne de nuestros hermanos, nuestros hijos son como los de ellos. Sin embargo, nosotros tenemos que someter a esclavitud a nuestros hijos y nuestras hijas, y algunas de nuestras hijas ya han sido abusadas. Y no podemos hacer nada, porque nuestros campos y nuestras viñas pertenecen a otros» (Neh 5,4-5).

Por eso era muy habitual que se juntara un gran RESENTIMIENTO contra aquellos propietarios ausentes. En la parábola los arrendatarios buscan apropiarse de los frutos, primero, y del campo, después.

Los siervos de YHWH

El relato no describe las circunstancias en las que los labradores se convirtieron en arrendatarios. Por eso el oyente no puede contemplarlos como VÍCTIMAS de un sistema social injusto. De haberse incluido ese aspecto, su violencia podía aparecer como justificada.

Pero el interés del narrador, al presentar sólo la REBELDÍA de los arrendatarios, es el de centrar la atención del oyente en la VIOLENCIA de los labradores.

Los destinatarios de la parábola no se sienten involucrados en el relato, como tampoco el rey David se sintió identificado con el rico despiadado que se apropió de la ovejita del pobre (2 Sam 12,1-6). Así expresarán espontáneamente su malestar contra los viñadores, como David lo hizo contra el rico de la parábola que le relató el profeta Natán.

Sin embargo no advierten como el narrador los va involucrando en la historia, como hizo Natán con David. Porque en el lenguaje consagrado de la Escritura los profetas son presentados frecuentemente como SIERVOS de YHWH:

«Desde el día en que sus padres salieron de Egipto hasta el día de hoy, yo les envié a todos mis SERVIDORES los profetas, los envié incansablemente, día tras día» (Jer 7,25).

«YHWH no hace nada sin revelar su secreto a sus SERVIDORES los profetas» (Am 3,7).

«Desde el día en que sus padres salieron de Egipto hasta el día de hoy, yo les envié a todos mis SERVIDORES los profetas, los envié incansablemente, día tras día» (Jer 7,25).

Violencia contra los profetas

La mención de los SERVIDORES proporciona así un carácter ALEGÓRICO al relato, que ya no puede ser leído en su literalidad. No describe un conflicto entre clases sociales en un contexto de crisis económica. Alude a la conocida historia del rechazo de los PROFETAS. Así lo reconocía un piadoso durante el destierro:

«No hemos escuchado a tus SERVIDORES los PROFETAS, que hablaron en tu Nombre a nuestros reyes, a nuestros jefes, a nuestros padres y a todo el pueblo del país» (Dn 9,6).

Los verbos usados evocan el destino de algunos profetas:

  • «Entonces [el sacerdote Pasjur] mandó GOLPEAR a Jeremías, el profeta, y lo hizo poner en el cepo que está en la puerta Alta de Benjamín, en la Casa de YHWH» (Jer 20,2).
  • «Urías, hijo de Semaías, de Quiriat Iearím, profetizó contra esta ciudad y contra este país en los mismos términos que Jeremías… El rey Joaquím lo hizo MATAR con la espada y arrojó su cadáver a la fosa común» (Jer 26,20-23).
  • «Se confabularon contra Zacarías, hijo del sacerdote Iehoiadá, y por orden del rey lo APEDREARON en el atrio de la Casa de YHWH» (2 Cro 24,21).

Ensañamiento contra el hijo

Los personajes del relato pudieron suponer que la aparición del hijo significaba que el propietario había muerto. Si también el HEREDERO moría, la viña ya no tendría dueño y los arrendatarios podrían reclamar la propiedad.

También la expresión HIJO evocaba en la Escritura la condición de verdadero representante de la VOLUNTAD de Dios:

«Tendamos trampas al JUSTO, porque nos molesta y se opone a nuestra manera de obrar; nos echa en cara las transgresiones a la Ley y nos reprocha las faltas contra la enseñanza recibida. El se gloría de poseer el conocimiento de Dios y se llama a sí mismo HIJO del Señor» (Sab 2,12-13).

La parábola ha vuelto a instalar el tema debatido por los sacerdotes del Templo en torno a la AUTORIDAD [de Juan el Bautista y] de Jesús.

Han rechazado a ambos. Jesús los ha comparado entonces como hijos que no han obedecido la llamada de Dios, a diferencia de los publicanos y las prostitutas creyeron en Juan, el mensajero de Dios (Mt 21,32).

Ahora Jesús dispone el relato para insinuar que no sólo son desobedientes. Pueden llegar a ser también homicidas si ven amenazada su autoridad.

Los malvados

La respuesta de los oyentes a Jesús es tan segura y vehemente como la de David al profeta:

«David se enfureció contra aquel hombre y dijo a Natán: «¡Por la vida de YHWH, el hombre que ha hecho eso merece la muerte! Pagará cuatro veces el valor de la oveja, por haber obrado así y no haber tenido compasión».

Entonces Natán dijo a David: «¡Ese hombre eres tú! Así habla el Señor, el Dios de Israel: Yo te ungí rey de Israel y te libré de las manos de Saúl; te entregué la casa de tu señor y puse a sus mujeres en tus brazos; te di la casa de Israel y de Judá, y por si esto fuera poco, añadiría otro tanto y aún más. ¿Por qué entonces has despreciado la palabra de YHWH, haciendo lo que es malo a sus ojos? ¡Tú has matado al filo de la espada a Urías, el hitita! Has tomado por esposa a su mujer, y a él lo has hecho morir bajo la espada de los amonitas» (2 Sam 12,5-9).

La última frase refuerza la acusación de MALVADOS hecha contra los labradores. Reconocen el carácter alegórico del relato, pero hasta el final no «comprendieron que se refería a ELLOS» (Mt 21,45):

«¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados… sino que se complace en la ley de YHWH y la medita de día y de noche! El es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce FRUTO a su debido tiempo…No sucede así con los MALVADOS» (Sal 1,1-4).

Sustitución de los labradores

En el momento decisivo de la interpretación no se puede olvidar que Jesús, a diferencia de Isaías, no cuestiona la VIÑA (Israel), sino a los ENCARGADOS de trabajarla. Por falta de frutos (Is 5,4) el profeta amenazaba: «Les haré conocer lo que haré con mi viña; Quitaré su valla, y será destruida, derribaré su cerco y será pisoteada» (Is 5,5).

Jesús no reprocha a la viña falta de frutos, sino a los labradores no haberlos entregado al dueño. No anuncia la plantación de OTRA VIÑA (un Nuevo Israel), sino la sustitución de los viñadores.

El pensamiento es afín al de Jeremías sobre los pastores:

«Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas, de todos los países adonde las había expulsado, y las haré volver a sus praderas, donde serán fecundas y se multiplicarán. Yo suscitaré para ellas pastores que las apacentarán; y ya no temerán ni se espantarán, y no se echará de menos a ninguna -oráculo de YHWH» (Jer 23,3-4).

Según la lógica del Evangelio de Mateo, los Apóstoles de Jesús son los nuevos pastores encargados de reunir «las ovejas perdidas del pueblo de Israel» (Mt 10,6).

Responsabilidad por los frutos

Los encargados del Templo ven confirmadas las preocupaciones surgidas desde el momento que Jesús hizo su entrada en la ciudad. A la pregunta directa sobre su autoridad, Jesús les había insinuado que era semejante a la de Juan. Si bien ellos no la habían aceptado, no se animaban a rechazarlo públicamente por «temor a la multitud, porque todos consideran a Juan un PROFETA» (Mt 21,26).

Ahora Jesús insinúa que esa actitud no es diferente a la de quienes maltrataron a los profetas del pasado, de los cuales él es un sucesor (definitivo).

Lo que impide por el momento que se apoderen de Jesús es, nuevamente, el «temor a la multitud, que lo consideraba un PROFETA» (Mt 21,46).

Este temor siempre limitó la autoridad INSTITUCIONAL que ostentaban, pues «a pesar de llegar al cargo, por necesidad, concedían todo lo que decían los fariseos, por no hacerse insoportables al pueblo» (cf. Josefo, Antigüedades XVIII, 11-25).

Los NUEVOS ARRENDATARIOS no deben olvidar, por su parte, que la VIÑA no es suya, sino del Señor. A él deberán dar cuenta de los frutos producidos:

«Si tenéis en vuestro corazón amarga envidia y espíritu de contienda, no os jactéis ni mintáis contra la verdad. Tal sabiduría no desciende de lo alto, sino que es terrena, natural, demoníaca… En cambio la sabiduría que viene de lo alto es, en primer lugar, pura, además pacífica, complaciente, dócil, llena de compasión y buenos frutos, imparcial, sin hipocresía. Frutos de justicia se siembran en la paz para los que procuran la paz» (Sant 3,14-18).

Los Viñadores Asesinos

Del blog En la Escuela de las Escrituras

No eres El CENTRO del Universo…

  • Mi hermano del alma, tanto tiempo sin saber de Ti
  • Oh, qué sorpresa!, hace mucho que no nos veíamos 
  • Qué ha sido de tu vida, cuéntame
  • Bien, todo ha salido como lo he planeado: tengo mi esposa, mis hijos, mi trabajo y sobre todo con algunos amigos 
  • Cuando te fuiste nos parecía algo extraño ya que eras el que animaba las fiestas y de un momento a otro ya no estabas entre nosotros
  • Como comprenderás me di cuenta que no somos El Centro del universo y todo debe girar en torno a nosotros
  • Y eso ¿Desde cuándo lo crees que es así?
  • Con el tiempo me he dado cuenta que no somos El Centro y que sin nosotros la vida no seguiría, las cosas no serían igual o peor aun creer que el mundo no giraría sin nosotros. 

Con cierto dolor vas descubriendo que no eres más que un ser que transita por la vida y su vida es significativa: en primer lugar por que Dios le ha concedido dignidad y después sólo podrá ser significativa si uno mismo decide hacerlo de esa manera. 

Foto Tomada de la Web. Todos somos distintos y únicos, pero no somos El Centro.

Cuando vivía en mi pequeño mundo de la serranía del Perú, miraba mi horizonte de manera muy estrecha y pensaba que si hacía algo que no estaba reglamentado por lo que se estaba acostumbrado realizar el mundo vendría abajo. Sin embargo, cuando realicé mi primer viaje a un lugar muy cercano y entre los carros, las calles y los varios salones repletos de estudiantes me sentí como si me hubiesen sacado de mi pequeña laguna encantada en donde podía ser El Centro de atención fácilmente.

A mis 18 años cuando salí de casa sin rumbo, sin estudios y sin dinero me aventuré a la total incertidumbre y la verdad terminé aprendiendo las cosas por necesidad. Nunca pude imaginarme verme empujando un triciclo y vendiendo jugo, raspadilla, cocoliches, cancha, naranja, yucas y todo lo que me parecía empleo para otro tipo de personas. Salí de mi falsa seguridad, me enfrenté a la realidad y sobre todo a ser ignorado por quienes pensaban en ese momento lo que yo lo había pensado anteriormente.

Salí de mi mundo, salí de mi tranquilidad y ser visto como uno más en la vida me ha ayudado a ver la vida con gratitud. Si alguien me respeta será porque conoce mi historia, los que no lo hacen tampoco es que me molesta. Salir de viaje fue mi nuevo nacimiento a la vida real. Ahora al conocer la mayor parte de mi país, muchos países de Europa y de Medio Oriente puedo decir que soy solo alguien que busca dar sentido a su vida incluso en el sinsentido de existir.

Subir a un avión por primera vez fue para mí una experiencia espiritual más que algo meramente físico. Ver que el cerebro del hombre puede inventar semejantes cosas, y ver el mundo desde arriba solo me doy cuenta que somos alguien tan insignificante que significa todo para quien lo ha creado: para Dios.

En síntesis, el primer viaje fue motivo de crisis en donde tuve que diferenciar lo que era de lo que creía que era la realidad. Cada vez que viajo siento que anticipo de la manera más agradable el Viaje final.

Ser protagonista en un momento de la vida no es lo mismo que considerarse El Centro.

Creo que si nos quedamos estancados en nuestro pequeño mundo, terminamos por pensar que si nos equivocamos el mundo se cae, si hago una elección no tan acertada el planeta entero va a sufrir. Si te enamoras y no eres correspondido, pues tal vez la persona no es la más adecuada o tal vez no está preparada para amar. Relájate y comienza de nuevo con tu vida.

Pienso que el mundo es tan extenso que pensar que eres El Centro de la historia es una capricho descabellado que tarde o temprano te va a hacer sufrir. Todos los que han elevado su ego por encima de lo que merecen han terminado por aceptar que con ellos o sin ellos el mundo sigue para adelante.

A veces nos quejamos demasiado y solo nos bastaría salir y dar un paseo, ver las personas que están luchando por sobrevivir o niños y jóvenes que están buscando cómo afrontar la jornada de mañana y llevarse un pan en la boca.

Cuando me vi a muchos niños con diferentes enfermedades en el Hospital de Israel me hizo sentir que el inútil era Yo, pues ellos luchaban por sonreír y yo en aquel entonces estaba paralizado por mis miedos, prejuicios, dudas y eso me hacía más inútil que todos los que padecían de un mal congénito.

En los desgraciados por la vida

 

encontré la gracia de Dios

Para minimizar nuestros problemas es necesario saber que no somos El Centro del Universo y todos deben llorar por el pequeño pinchazo que recibí de la vida a causa de mi descuido.

No es para desanimarte, pero si caminas conscientemente con tus semejantes animando a que cada uno encienda su propia lámpara e ilumine su propia vida te darás cuenta que de los demás eres compañero y no la lámpara que ilumina.

Vivo convencido que quien quiere aprovecharse de la las circunstancias y eleva su ego por encima de sus propias capacidades terminará cayendo de bruces y sin esperanza de redención. Toda persona egocéntrica se asfixia en su propio aire enrarecido porque no respira de algo nuevo y mucho menos deja respirar a los demás.

Si están en tus posibilidades:

  • Viaja, conoce nuevas realidades, nuevas personas y sácate la espina de conocer lo grande y ancho que es el mundo. Sufrir por un lugar o por una persona es solo un capricho.
  • Cierra los ojos y piensa qué pasaría con la vida si tú no estás. La vida va a seguir… por eso antes de preguntarte si hay vida después de la muerte, pregúntate si has tenido vida antes de la muerte.
  • Deja que los demás hablen y no te ensordezcas con tus propios sonidos. Las opiniones de los demás complementan lo que ya crees saber.
  • Anímate a mirar por la ventana de tu alma y recuerda que lo que no se ve es mucho más grande que lo que podemos tener experiencia.
  • Aléjate de tus propias creencias y pregúntate si el mundo no fuera exactamente como tú lo estás percibiendo.
  • Cuando sientas que tienes seguridades muy estables, duda de lo que ya crees que es así y verás que tu percepción del mundo va a cambiar.
  • Sube a un avión y mira como Dios mira a la creación y recuerda que Dios tiene el detalle de fijarse en lo más mínimo de nuestra existencia. Recuerda que Él nos conoce más que nosotros mismos.
  • Cuando estés aturdido con tus problemas, sal y camina por la calle o escucha los problemas de los demás y verás que tal vez lo tuyo es muy poco comparado con lo que otros están viviendo.
Foto Tomada de la Web. Cuando creas que la vida es injusta contigo, piensa en los que más necesitan.

Se te ashe ashiii…

  • Buenos días su majestad… 
  • Buenos días mi rey…
  • ¿Cómo te encuentras?
  • Bien, con la ayuda de Dios
  • Sabes, te manda saludos Adelmo
  • ¿Perdón?, ¿quién es Él?
  • El joven que siempre te gustaba
  • Nunca me ha gustado, usted se equivoca
  • No te hagas, se te notaba cuando lo saludabas
  • La verdad nunca me ha interesado
  • Dice que te va a visitar pronto
  • ¿En serio?
  • Ya ves, te das cuenta… cuando hablo de él se te ashe ashiii... (una forma vulgar de decir, que se te hace así)

(*Adelmo es solo una referencia arbitraria para hacer provocador el artículo a ver si te ashe ashiii…😀😝😜)

Bueno, el diálogo antes citado es una forma cómo puedo adecuar esta frase que la he repetido en son de broma con algunos de mis familiares o amistades muy cercanas.

Yendo a la vida práctica, a quién no se le ha dado vueltas el estómago, sudado las manos, trabado la lengua, temblado las rodillas, le ha bailado los ojitos, etc., cuando ha estado al lado o frente de la persona por quien guarda algún sentimiento. Eso fue en el plano sentimental… pero también está la posibilidad de tener ese sentimiento de no saber a dónde meter la cara cuando algo nos salió mal o estar al lado de alguien que dijimos que no nos gustaría verlo, o cuando ves el examen y parece que te equivocaste de aula, tantas circunstancias… que se te ashe ashiiii… 😀😀😀😝😜

Creo que mientras transitemos por este mundo y no dejemos de sentir guardaremos en el baúl de la existencia esos recuerdos que nos remiten a nuestros años primaverales donde veíamos todo con alegría, esperanza, gozo, entusiasmo e incluso con alcanzar la realidad utópica que solo nos puede regalar la rica imaginación y con una pizca de pasión, locura y maravilla nos aventuraremos en los caudales del amor aunque para algunos juzgue que ya no es oportuno cuando para amar, sonreír y gozar… siempre será oportuno.

Afrontar la vida con pasión no es lo mismo que aventurarse con locura y desmesura sino que basta con tener una buena medida de buen ánimo, una arroba de buenas intenciones de gastar el tiempo haciendo felices a los demás podremos colorear la vida aunque el cielo amanezca gris.

Pienso que a veces nos contentamos con menudencias que nos ofrece el supuesto destino y de ahí no queremos hacer algo más. No es justo que mendiguemos alegría cuando somos capaces de crear nuestro propio teatro sin ensayos, nuestra tribuna con nuestro propio público, nuestro propio escenario donde somos protagonistas, nuestra propia historia que escribimos como mejor nos parezca. Podemos y debemos hacer una historia que nos guste recordar más tarde.

Haz lo que quieras y 

quiere lo que has hecho… 

No te extralimites, si tienes miedo para hacer algo: hazlo con miedo.

Vivo creyendo que la vida es un continuo riesgo y solo se sabe hasta donde vamos a poder llegar en la medida en que uno sale a la pista y baila con su pañuelo. Baila y canta la canción que tú te inventas y no te sometas al miedo. 

Sin ser temerario sé temeroso solo de Dios, de los demás acompáñate para lograr tus objetivos.

  • Si tiemblas por algo o alguien… manifiesta tu inquietud y aunque después temblarás el doble ya has dado el primer paso. 
  • Si tienes miedo a dar el examen es mejor que estudies y te des cuenta de cuán preparado estás y solo así podrás decirte que lo afrontaste; sabiendo que no siempre se gana.
  • Si piensas que participar es solo para ganar… si no ganas el premio, gana experiencia. Meta cumplida. 
  • Si al momento de dar lo mejor te salió algo no deseado, afróntalo; si mueres tendrás a más de uno que no te dejará morir en el olvido al hacer memoria que fuiste alguien que murió por sus ideales.
  • Si te enamoraste y no fuiste correspondido al menos después de haberlo manifestado sabrás que donde está seco difícilmente se puede cultivar algo… y peor aún el amor que necesita de terreno fértil.
  • Confróntate con tu realidad, es mucho más maravillosa que la paralizante imaginación pesimista que te atemoriza, te encierra y a veces te paraliza.
  • Si crees que alguna vez se te ashe ashiii cuéntanos…  
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