¿QUÉ TENGO YO?

El soneto clásico de las Rimas sacras de Lope de Vega, incluído entre los himnos de la Liturgia de las Horas, doliéndose sincera y hondamente de la dureza de corazón al aplazar un día y otro día el convertirse, evoca la experiencia, nunca frustrada, de la misericordia y el amor de Cristo y nos recuerda la imagen expresiva y tierna del Apocalipsis, 3, 20: “Mira que estoy a la puerta y llamo”.

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta cubierto de rocío
pasas las noches del invierno oscuras?

¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el Ángel me decía:
«Alma, asómate ahora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía»!

¡Y cuántas, hermosura soberana,
«Mañana le abriremos», respondía,
para lo mismo responder mañana!

Letra: Lope de Vega.

Música: Antonio Alcalde.

Martes de la primera semana de Cuaresma 2017